R.S.V.P.
En el emblemático barrio de Coyoacán en Ciudad de México, el legado de Frida Kahlo adquirirá una nueva dimensión. Este año abrirá el Museo Casa Kahlo, el nuevo espacio cultural que se ubicará a solo unas cuadras de la ya legendaria Casa Azul.
¿Cuándo se inaugurará el nuevo museo de Frida Kahlo?
El 27 de septiembre de 2025, abrirá sus puertas la Casa Roja, un museo inédito que promete revelar el lado más humano, íntimo y emocional de una de las artistas más influyentes del siglo XX.
Este se inaugurará en un año particularmente significativo: el 70 aniversario luctuoso de Kahlo. Aunque los detalles sobre tarifas y horarios aún no se han dado a conocer, se espera una alta demanda nacional e internacional, especialmente entre quienes buscan experiencias culturales de alto nivel.
A diferencia del que ya existe -centrado en su vida junto a Diego Rivera- la Casa Roja propone una narrativa distinta: explorar los orígenes familiares, las primeras influencias artísticas y las emociones más profundas que marcaron la trayectoria de Frida Kahlo.
¿Por qué estará el nuevo museo en la Casa Roja?
La iniciativa fue impulsada por Mara Romeo Kahlo, sobrina nieta de la artista y heredera del legado familiar, quien cedió la propiedad que por generaciones perteneció a la familia Kahlo.
Esta casa, conocida como Casa Roja, fue adquirida por los padres de Frida, habitada posteriormente por su hermana Cristina y, más tarde, por sus descendientes.
A diferencia de otros museos institucionales, este es el primer espacio dedicado a Kahlo creado directamente por sus descendientes.
El proyecto está respaldado por la recién fundada Fundación Kahlo, con sede en Nueva York, cuya misión es preservar y difundir la riqueza del arte y la cultura mexicana, indígena y latinoamericana.
¿Qué se puede
encontrar en la Casa Roja?
El diseño de la Casa Roja corrió a cargo del prestigioso despacho neoyorquino Rockwell Group, conocido por crear espacios culturales inmersivos y multisensoriales. La casa, una antigua casona del siglo XX, ha sido transformada en un recorrido poético por las pasiones, contradicciones, dolores y sueños de Frida.
Este no será un museo convencional. Aquí no se trata de observar vitrinas silenciosas, sino de adentrarse en salas donde los colores vibran, las proyecciones abrazan y las emociones se sienten en cada rincón.
Cada habitación está pensada como una experiencia íntima, casi teatral, que invita a una nueva lectura de Kahlo: como mujer, como hija, como artista y como ícono.
Entre los objetos expuestos destacan cartas personales, fotografías tomadas por su padre, Guillermo Kahlo -cuya labor como fotógrafo es eje central del museo-, así como su primer óleo, un mural recientemente descubierto y hasta bordados que realizó de niña.
“Todo el mundo conoce a Frida la artista”, comentó Mara Romeo, “pero no al ser humano, a mi tía. La familia era muy importante para ella porque era su raíz y su refugio”.










