Ainer González / Diariio de Chiapas
En Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, existen más de 600 colonias, barrios y fraccionamientos. Sin embargo, no todas comparten las mismas condiciones. En las zonas periféricas de la ciudad, la vida transcurre entre carencias y esfuerzo, donde muchas familias enfrentan limitaciones que han persistido por años.
“Abandonados, totalmente abandonados”, comenta doña María Yolanda López Aguilar, vecina de la colonia Industrial. Lleva más de tres décadas habitando en esta zona, y recuerda que cuando llegó, apenas había algunas casas. Hoy, asegura que sigue esperando a que las autoridades volteen a verlos. “Ya es para que nos tomen en cuenta”, agrega.
Don Evaristo Pérez Díaz, por su parte, recorre diariamente las calles de tierra con una bandeja de chicharrines. Antes se ganaba la vida como ayudante de albañil, trabajo que le dejaba 300 pesos por jornada. Ahora, su esposa elabora palomitas y chicharrines en casa, y él se encarga de ofrecerlos en oficinas, talleres o en las esquinas donde haya gente dispuesta a comprar. “Sí deja un porcentaje”, dice. “De ahí pago la renta; si hay necesidad de medicinas, ahí sale. Para la comida, sale. No mucho, 500, 600 pesos”.
Don Evaristo y su esposa forman parte del 75.5 por ciento de la población en Chiapas que vive en situación de pobreza, de la cual el 29 por ciento enfrenta condiciones aún más críticas: pobreza extrema.
Según datos oficiales, siete de cada diez personas en el estado presentan carencias en servicios esenciales como educación, salud, vivienda, seguridad social y alimentación. Esta realidad no ha cambiado, pese al paso de los años, los programas sociales o los cambios de gobierno.
En este 2025, ocho de cada diez chiapanecos no cuentan con ingresos suficientes para adquirir los productos de una canasta básica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Chiapas se ubica como la entidad con el mayor porcentaje de población cuyos ingresos laborales están por debajo del costo de la canasta alimentaria: dos mil 379.47 pesos en zonas urbanas y mil 797.48 pesos en zonas rurales.
Además de lidiar con ingresos limitados, muchas familias se ven obligadas a vivir en condiciones precarias. Las viviendas suelen estar construidas en zonas de riesgo, cerca de arroyos o sobre terrenos inestables, porque no hay opciones accesibles para quienes no pueden pagar una propiedad en otra parte de la ciudad.
En medio de este panorama, las historias de quienes habitan las periferias de Tuxtla Gutiérrez muestran cómo, a pesar de las dificultades, cada día sigue siendo una oportunidad para salir adelante, aunque sea por sus propios medios.
Informes del extinto Coneval daban cuenta de que en 2022 el 67.4 por ciento de las personas en Chiapas se encontraban en situación de pobreza, cifra que representa alrededor de 3 millones 838 mil personas. De ellas, 1 millón 607 mil viven en condiciones de pobreza extrema, es decir, el 28.2 por ciento de la población del estado, que es el porcentaje más alto del país.










