Por la Conciencia
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Las comunidades y pueblos indígenas originarios que habitan en el territorio nacional son testimonios históricos vivientes, basado en su resiliencia cultural donde la vida les trazó una historia donde han vivido periodos de convivencia con los poderes facticos como la esclavitud; las tiendas de ralla; la explotación en la vigencia de la corona 1521-1810; la manipulación asistencial de políticas públicas integracionista de 1948 al 2003 con el Instituto Nacional Indigenista INI y; de asistencia social en los años 2003 al 2018 mediante la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblo Indígenas CONADEPI, que se perfeccionó con una política de desarrollo y bienestar integral de los pueblos indígenas y una nueva representación social de gobierno, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas INPI.
La historia nos enseña que, en las constituciones de México de 1814, 1824, 1857 y 1917 los indígenas como ciudadanos, como pueblos y como comunidades fueron inexistentes, absorbidos por el proyecto nacionalista mexicano que buscó la homogenización cultural en la figura de la raza de bronce del mexicano naciente de procesos de mestizaje, que fue impulsado por la antropología mexicana que otorgó valor a los contenidos culturales y etnográficos de los pueblos y comunidades indígenas de México; siendo promotores y operadores del proceso integracionista iniciado en 1948 con la creación del Instituto Nacional Indigenista INI, Alfonso caso y Gonzalo Aguirre Beltrán, que atendieron necesidades como educación, salud, tierra, agricultura, justicia, comunicaciones, vivienda y servicios públicos, buscando integrar a los indígenas a la vida nacional, “respetando sus valores étnicos” participando en el desarrollo nacional equilibrado
Este proyecto integrador concluyó en el 2003 teniendo saldos negativos de la opinión pública, expresando que el INI no cumplió con la integración de los indígenas como problema nacional. llegándose a decir en su momento que “en 30 años ya no habrá indígenas”; pero si se reconoce que el INI modernizo y/o dinamizó proceso organizativo del tema indígena, asumiéndose el INI en muchos sexenios como la institución enlace de las instituciones de gobierno con los pueblos y comunidades indígenas, impulsando la modernización indígena; llegándose a observar que las fuerzas opresoras caciquiles en su tiempo vieron en el INI una instancia de defensa de los intereses y derechos indígenas.
En el periódico “La Jornada” del 2 de diciembre de 1998, José del Val como Director del Instituto Indigenista Interamericano afirmó que “el INI ha fracasado… en sus dos objetivos centrales. Primero, no logró «desaparecer a los indígenas como tales incorporándolos al desarrollo. En esto «falló por fortuna, pues se ha preservado su cultura». Y segundo, tampoco pudo coordinar a las distintas secretarías de Estado que tienen relación con la problemática de las diferentes etnias. Destaca que ¡No basta con que legislemos a favor de los indígenas!»… Mientras no se les destinen cuantiosos recursos para proyectos y programas «nada va a cambiar para ellos»
El gobierno panista de Vicente Fox Quezada ante la decadencia y pérdida de confianza hacia el INI, así como las presiones del Congreso Nacional indígena abanderando los Acuerdos de San Andrés no cumplidos; en momentos de celebración del tercer congreso nacional indígena, 2 marzo 2001 — 4 marzo 2001, donde “exige al gobierno foxista el reconocimiento constitucional de los derechos y la autonomía indígena, es decir, el cumplimento pleno de los acuerdos de San Andrés”; derivando de esta presión política social reformar el artículo segundo constitucional en el 2001 donde se reconoció la autonomía y libre determinación como derecho colectivo de los pueblos y comunidades indígenas.
Dos años después el gobierno Foxista acordó terminar las funciones del INI para crear la Comisión Nacional para el Desarrollo de los pueblos indígenas CONADEPI, que tuvo vigencia del 2003 al 2018. Destacando que este organismo se asumió como de asistencia social a las necesidades de pueblos y comunidades indígenas, asiendo efectivo el tratamiento como sujetos de interés público de los pueblos y comunidades indígenas; cuya política pública fue retomada por los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa Enrique peña nieto, que trabajaron con Consejos Consultivos de las comunidades indígenas.
A la llegada del gobierno de la transformación en el 2018 el tratamiento al tema indígena e indigenista tiene un giro sustantivo en los derechos colectivos que funda el trinomio necesario que de alguna forma aspiró los acuerdos de San Andrés: Autonomía-libre determinación-personalidad jurídica. Creándose en este gobierno el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas INPI el diez de diciembre del 2018 y el Consejo Nacional de Pueblos Indígenas CNPI el 28 de febrero de 2024 con la representación de 65 de 68 pueblos indígenas. Consejo nacional que se propone “ser un espacio de participación, consulta y vinculación entre los pueblos y el Estado mexicano, para alcanzar el reconocimiento y la implementación de sus derechos inalienables”
Esta tercera etapa del “indigenismo” nacional que trabaja en paralelo con el “indigenismo independiente” a través del congreso nacional indígena ha dado muestras del sentido de la autonomía y libre determinación, que no puede ser exigida y practicada libremente si no existe el sujeto de derecho público en el derecho nacional como es el pueblo y la comunidad, siendo ello retomado en reforma al artículo segundo Constitucional de septiembre del 2024, estando México este 2025 en espera de promulgación la ley general de derechos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas; quedando de este proceso, la responsabilidad histórica de los propios sujetos de derecho público de dar sentido social y normativo a los derechos logrados, reconstruyendo sus propios órdenes consuetudinarios.
Como dicta la historia en este marco de referencia, la representación social e intereses de los pueblos y comunidades indígenas del año 2000 al 2025 se delimita en tres frentes: 1) En la representación oficial de Comisión CONADEPI hoy Instituto INPI. 2) En el Congreso Nacional Indígena y del 2018 el Consejo Nacional de Gobierno con participación en elecciones federales. 3) En movimientos regionales campesinos indígenas de Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Veracruz, etc; reconociendo que este proceso como sistema lleva a observar que las representaciones políticas y administrativas en los órdenes de los poderes públicos emergen a través de la vinculación con el primer frente que es el oficial-gubernamental; relegando la intervención, no la presión política y libre expresión de los organismos autónomos indigenistas y movimientos regionales.
La identificación de las convergencias y diferencias de los frentes oficial e independientes indigenistas es tema para construir y seguir trabajando en la búsqueda de equilibrios que combatan las divergencias, recociendo que estas son ideológicas y políticas, ya que la autonomía y libre determinación excluye toda intervención externa en la vida comunitaria.










