Indautor se pronunció en contra de la IA
Al parecer con las nuevas tecnologías, muchas industrias y sectores, en especial la que involucra al entretenimiento y la creatividad, quieren sacar ventaja: en primer lugar, para abaratar costos en empleados y en regalías, según sea el caso; además, generar contenido masivo y llamativo, a bajo costo, pero genérico sin mayor destreza.
Ante esta situación, el Instituto del Derecho de Autor (Indautor) lanzó un comunicado, derivado de un falló de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde sólo se reconoce como obra legítima a un producto artístico e intelectual bajo creado por un ser humano, desconociendo por completo las creaciones a través de las Inteligencias Artificiales.
Lo anterior es de aplaudirse: con ello se blindará a quienes ponen sus esfuerzos, mente y creatividad al servicio de la humanidad, en la que una máquina jamás podrá emular las sensibilidades, sensaciones, dilemas y creatividad humana; asimismo, ciertas labores que sólo son parte de la condición humana, no se podrán mecanizar ni sustituir.
En este sentido, se frena el inevitable desplazamiento que se está viviendo en muchos oficios, que al parecer si continúa esta mecanización, pueden desaparecer y esto traería consigo una crisis para la sociedad.
Si bien la IA puede ser una herramienta fácil para ciertas labores o tareas, su uso descontrolado y sin regulación jurídica, puede minar el gran potencial humano; no nos adelantemos a suposiciones de futuros distópicos donde las máquinas se salen de control y eliminan a la humanidad, pero lo cierto es que esta tecnología y más en este rapaz capitalismo puede ser una medida en la que la clase obrera, de no actualizarse caería más en una precarización y en interminables estadísticas de desempleo.
Recordemos que en estas líneas abordamos la preocupación de los actores de doblaje hacia el uso desmedido de esta tecnología, que en primera instancia los dejaría sin trabajo y permitiría que las industrias de la creatividad sigan usando el nombre de ciertos actores, sin pagar ni un solo peso: bajo estos hechos, es preciso remitirnos a la lucha que la actriz Evangelina Elizondo realizó hace décadas, misma que la llevó a que a los primeros actores de doblaje pudieran cobrar las regalías que les correspondía y no recibir salarios miseros.
Otro aspecto fundamental, es que si se permite el uso de la IA para generar una industria creativa en sus diferentes rubros ¿Para qué servirán los artistas e intelectuales? Si bien pueden emular técnicamente discursos, estructuras, lienzos o imágenes, nunca podrán transmitir emociones o percepciones, lo que hace al artista trascender más allá de su tiempo y lo hacen perdurar en la eternidad.
Claro, este pronunciamiento de Indautor como de la SCJN debe respetarse, y que este fallo perdure y sea blindado, ya vimos como ciertas leyes o decretos con el tiempo son torcidos o cambiados para servir a fines mercantiles.
Por el momento, podemos decir, la industria creativa estará blindada ante estas creaciones usurpadas, que lejos de abonar a la historia de las sensibilidades humanas, las entorpecen, las limitan, pero jamás serán igualadas.
Al final, el arte y el entretenimiento sufren cambios simbólicos, desde lo técnico, discursivo y porque no desde lo político, por ello la creativas al igual que el libre albedrío es lo que nos hace netamente humanos: películas como Blade Runner, las obras de Isaac Asimov como “Yo, Robot” y “El hombre bicentenario”, adelantaron que, lo que nos hace humanos es nuestra capacidad para poder crear.










