Por la Conciencia
Dr. Roger Heli Díaz Guillen
Innovar y transformar son indicadores de la administración pública mediante los cuales fluyen programas y proyectos identificados como alternativos que responden a la visión política y plan de desarrollo del gobierno en funciones; destacando en el sector agrario la idea de crear en este 2025 MIL Centros de Atención Agraria CDAA con el objeto de acercar los servicios a los sujetos de derecho agrario como son los ejidos, las comunidades agrarias, ejidatarios, comuneros, avecindados, posesionarios, jornaleros agrícolas, nacionaleros, colonos, pequeños propietarios, pobladores y campesinos en general: Es una propuesta que facilita la comunicación, orientación, asesoría, organización y desarrollo sostenible basado en las competencias institucionales relacionadas con el derecho agrario..
La Procuraduría Agraria es una institución de servicio social y representación legal agraria del gobierno federal que atiende mediante Delegaciones en las entidades federativas, Residencias en regiones Estatales y; módulos de atención en cabeceras municipales; ampliando su cobertura con la propuesta de crear mil CDAA, doce en Chiapas, buscando una mayor y amplia comunicación con los ejidos y comunidades para atender en otros temas, las controversias por la tierra y derechos mediante la conciliación y juicios agrarios, así como la organización agraria básica con lo que se atiende la renovación de los órganos ejidales y comunales; los libros de registro; reglamentos ejidales y estatutos comunales; lista de sucesión de derechos y figuras asociativas.
Basado en documentos oficiales conocemos que los CDAA son regionales y están “conformadas por los órganos de representación y vigilancia de los núcleos agrarios de la región que atiende el CDAA…son espacios de encuentro donde las personas ejidatarias o comuneras se reúnen cada mes para dialogar, debatir y tomar decisiones colectivas en torno a los problemas y necesidades “más sentidas” de sus núcleos agrarios”. En estas asambleas regionales “se abordan tanto asuntos agrarios como no agrarios, fortaleciendo la organización social y la participación democrática. Cada asamblea incluye capacitación comunitaria” (derechos agrarios, proyectos productivos, cadenas de valor); promoviendo una mayor cercanía y confianza institucional mediante la reactivación de la vida comunitaria; buscando la construcción de redes de colaboración para el fortaleciendo de la autogestión de las Asambleas comunitarias y regionales, promoviendo planes de desarrollo comunitario y regionales.
Con estas acciones la Procuraduría Agraria busca “transformar a los ejidos y comunidades agrarias en polos de bienestar (unidades de desarrollo integral social-económico-ambiental), para su desarrollo social, económico y ambiental, con base en el ordenamiento territorial participativo y en su organización autogestiva, democrática y eficiente”. Plantea “fomentar el aprovechamiento y uso racional de los recursos naturales existentes en los ejidos y comunidades agrarias, para el beneficio de los sujetos agrarios”, así como “promover la construcción de la paz en los ejidos y comunidades agrarias para el restablecimiento de la vida comunitaria y de la cohesión social, con enfoque de igualdad de género, relevo generacional y pertinencia cultura”: Todo ello basado en una visión de “un nuevo servicio jurídico agrario” para “revertir el marco neoliberal y construir un nuevo marco estructural y nueva política agraria”.
Las asambleas de los CDAA son espacios inclusivos donde cada sujeto de derecho agrario expresa sus ideas y propuestas, escuchando y debatiendo con respeto para fortalecer la cohesión comunitaria; que se reúnen de forma mensual. La diversidad de opiniones enriquece las decisiones y promueve la unidad y la organización basado en principios de “participación amplia y diversa; unidad y respeto en el diálogo; acción concreta y resultados medibles; vinculación interinstitucional y; formación y aprendizaje continuo”
Al respecto resulta sustantivo partir del estado en que se encuentran los más de treinta mil ejidos y comunidades en México con población campesina e indígena; en momentos en que la autonomía y libre determinación ejercitados por sujetos de derecho público, pueblos y comunidades indígenas, son parteaguas en las formas de organización y gestión de la tierra y el territorio, basados en los órdenes normativos comunitarios vinculados al orden agrario nacional, en una perspectiva de “un nuevo servicio jurídico agrario” anunciado; que resulta ser el tema de fondo del proyecto innovador de creación de los Centros de Atención Agraria que atiende asuntos agrarios y no agrarios.
Hoy el campo mexicano requiere de delimitar la organización ejidal, comunal y su atención institucional en dos visiones: La de núcleos agrarios campesinos en general y; los núcleos agrarios indígenas que son además de ejidos o comunidades, pueblos y comunidades indígenas; quienes por su naturaleza cultural y derecho territorial originario asumen la tierra social como territorios indígenas de comunidades y pueblos, cuyo contenido natural se asumen como bienes comunes que son regulados además de la Ley Agraria, por los instrumento y/o sistemas normativos comunitarios y formas de gobierno tradicional; que necesariamente en estos momentos deben encontrar equilibrio y vinculación normativa.
El nuevo servicio jurídico agrario donde los Visitadores Agrarios se asumirán como Organizadores Agrarios, debe considerar esta tipología de núcleos agrarios para plantear un nuevo menú de servicios institucionales en los CDAA, donde los temas sociales no agrarios es un reto a identificar como asuntos y acciones de atención institucional para caminar de lo ordinario del programa normal actual de esta institución de servicio social, a lo extraordinario de la realidad agraria campesina e indígena; donde las necesidades de los sujetos de derecho individual y colectivo se dirigen a otros campos del derecho como el civil, mercantil, penal, entre otros; sus temas prioritarios colectivos trascienden la tierra exigiendo integralidad de atención y en casos, vinculación interinstitucional.
Un tema sustantivo en el nuevo servicio jurídico agrario, que debería de ser Nuevo servicio jurídico y social agrario es el atender la funcionalidad del pueblo y la comunidad indígena en un marco de vinculación y equilibrio de la alternancia de los sujetos de derecho público, pueblo y comunidad indígenas, ejido y comunidad agraria sobre la tierra y el territorio Hoy se vive una convivencia de cuatro sujetos sobre un mismo territorio y tierras de propiedad social, donde convergen un orden normativo territorial comunitario y un orden normativo nacional de la tierra de propiedad social.










