La renovación del escudo de Chiapas ya es oficial

¿Preservar el legado hispanista o descolonizarte?

Al parecer esta última sesión del 2025 en el Congreso del Estado trajo más dudas que certezas, ya que se hizo oficial el cambio de diseño del escudo de Chiapas, que por varias décadas ha sufrido pequeños cambios; ahora, es una realidad.

Esta acción ya ha dejado opiniones divididas; de hecho, cuando comenzaron los foros y debates acerca de este cambio, la polémica ya estaba en el debate público, con detractores y entusiastas que aplaudieron la iniciativa.

Para el caso de quienes defendieron la preservación del escudo tal cual, su cambio era un atentado contra la memoria e historia, negando la herencia española, el cual estaba muy marcada con los símbolos e iconos presentes en el escudo que hasta hace poco era parte del estado; claro, muchos de estos no corresponden al entorno ambiental cultural. El otro punto en contra de este cambio, eran los complejos cambios en lo que respecta a tramites y con ello hacer un cambio radical de símbolos y logos imprescindibles en las instancias de gobierno estatal, que ya son complejos y engorrosos.

Ahora bien, la postura de quienes defendían el cambio, aludiendo la necesidad de “descolonizar el pensamiento”, para desterrar ese pasado violento e impositivo que dejó la Conquista de México; además, de que parte de la iconografía, en su mayoría, no llevaban emblemas que representan a la entidad, siendo los de la herencia española la que estaban más presentes, tal es el caso de los leones y la torre, por decirlo así.

El cambio no es ajeno al acontecer mundial, desde hace décadas en universidades y en esta época posmoderna, la “descolonización” no es meramente una moda, es una reivindicación o revisionismo como plantean, para interpretar la historia, cultura y herencias desde un enfoque inclusivo, humano y más justo, dándole justicia a los que históricamente han sido excluidos.

Recordemos que décadas atrás, las estatuas de los conquistadores y colonizadores, como acto iconoclástico, fueron removidos o destruidos, dando paso a una negación de ese pasado que marcó la exclusión y la violencia.

Para el momento el cierre de esta edición, el debate en redes sociales está muy intenso, tanto de quienes aplaudieron el cambio o los que se niegan a este, manifestando que hay temas más importantes.

Respecto al diseño nuevo, este destaca por preservar la esencia, incorporando elementos prehispánicos, como los de origen maya y resaltando los iconos que han marcado a la región, tanto los naturales como los de poder y autoridad en las comunidades.

Claro, no podemos negar la herencia hispana y a diferencia de las colonizaciones anglosajonas en el mundo, esta permitió un mestizaje más orgánico, prueba de ello la identidad que dio origen a México como país o las propias naciones hispanoparlantes que sincretizaron la herencia precolombina y lo hispánico.

Desde luego, al ser consciente de esta dicotomía, no se deben arrastrar legados que se marcaron con sangre, violencia, exclusión; lo mismo aplica para quienes buscan descolonizarse, que de nada sirve su discurso progresista, si en su actuar persisten estos colonialismos a través de su actitud clasista.

En fin, con este cambio de logo, a ver que nos depara el 2026.

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