Se está pagando las consecuencias de haber deforestado las reservas naturales: Zurdo Sarmiento
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La capital de Chiapas enfrenta una crisis ambiental derivada de décadas de expansión urbana desmedida.
De acuerdo con el biólogo Adolfo Zurdo Sarmiento, la ciudad está pagando las consecuencias de haber deforestado las reservas naturales circundantes al priorizar la urbanización.
“Malamente se permite que siga creciendo la marcha urbana en El Jobo, Copoya; continúa el avance hacia el Cañón del Sumidero, también por la Cañada en San Fernando han permitido fraccionar espacios de tierra donde no debería ser, y por eso hoy la capital experimentan temperaturas que ya superan los 40 grados Celsius”, comentó.
Un punto crítico señalado por el especialista es que la ciudad ni siquiera alcanza los estándares mínimos de áreas verdes recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este organismo considera que una ciudad debe tener, al menos, nueve metros cuadrados de cobertura vegetal por habitante, para considerar que ofrece “buena calidad de vida”; Tuxtla Gutiérrez apenas alcanza los seis metros, y si no fuera por los cerros que la rodean, la situación sería peor.
“De seguir así, no vamos a vivir en una ciudad más fresca, por eso sentimos que nos estamos ‘cociendo’ y cada año será peor”.
Para revertir esta situación, Adolfo Zurdo Sarmiento enfatiza que no bastan las acciones temporales.
Si bien son benéficos los programas de reforestación, estos deben ser sostenibles con el tiempo, para que las reforestaciones no sean sólo para generar imágenes, ya que muchas de las plantas se mueren al poco tiempo.
También es urgente establecer políticas públicas que trasciendan las administraciones gubernamentales, garantizando que el equilibrio ecológico sea una prioridad permanente, de otra manera, la capital está condenada a temperaturas extremas y consecuencias en la salud de sus habitantes.










