Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
El territorio mexicano enfrenta este 15 de mayo de 2026 una compleja interacción de fenómenos meteorológicos que marcan un contraste drástico entre el calor sofocante y la llegada de precipitaciones significativas.
Una circulación anticiclónica en los niveles medios de la atmósfera se ha establecido sobre el interior del país, lo que mantiene una intensa onda de calor que afecta a múltiples entidades; este fenómeno eleva las temperaturas a niveles críticos, especialmente en regiones del noroeste, occidente y sur, donde el termómetro desafía los límites de la temporada, coincidiendo precisamente con el inicio oficial de la temporada de ciclones tropicales en la cuenca del océano Pacífico.
En el estado de Chiapas, la situación meteorológica es particularmente singular y merece atención especial debido a la dualidad de las condiciones previstas. Por un lado, la entidad se encuentra bajo la influencia de la onda de calor, con temperaturas máximas que oscilarán entre los 35 y 40 °C, afectando principalmente las regiones del centro y el suroeste.
Sin embargo, este calor extremo convivirá con un pronóstico de lluvias puntuales fuertes de entre 25 a 50 mm, impulsadas por un canal de baja presión en el sureste mexicano y el constante ingreso de humedad proveniente del golfo de México y el mar Caribe.
Las precipitaciones en Chiapas, concentradas mayoritariamente en la zona sur, no vendrán solas; el Servicio Meteorológico Nacional advierte que estas lluvias podrían estar acompañadas de descargas eléctricas y caída de granizo.
Existe un riesgo latente de encharcamientos e inundaciones locales, además de la posible formación de bancos de niebla que reducirán la visibilidad en tramos carreteros y zonas urbanas de la entidad; a esto se suma un componente de viento del norte con rachas de 30 a 50 km/h en la zona del golfo de Tehuantepec, lo que genera un escenario de alta inestabilidad para la población chiapaneca.
Mientras Chiapas gestiona este combo de calor y tormentas, otras regiones del país también reportan condiciones severas. En los estados de Jalisco y Michoacán se esperan lluvias fuertes de similar intensidad, mientras que el calor extremo alcanzará su punto máximo en Baja California, Sonora, Sinaloa y Guerrero, con temperaturas que podrían superar los 45 °C.
En el norte, una línea seca en combinación con la corriente en chorro subtropical provocará rachas de viento de hasta 70 km/h, aumentando el riesgo de tolvaneras; ante este panorama, las autoridades recomiendan extremar precauciones por las altas temperaturas y mantenerse alerta ante posibles crecidas de ríos y caída de estructuras por el viento.










