Los medios mienten y hay que exhibirlos
Luisa María Alcalde Luján se prepara para encabezar el programa que tendrá como misión desmentir todas las noticias que los medios de comunicación difundan contra el gobierno de la Cuarta Transformación. Su programa, que iniciará en junio, tendrá el mismo fin que emprendió la “señorita Vilchis” durante la administración de Andrés Manuel López Obrador: exponer las noticias falsas, además del “Detector de Mentiras”.
¿Creer o no creer en la postura gubernamental? En principio, todo buen ciudadano debería entender que lo que sale del gobierno es cierto; sin embargo, como la gran mayoría de los mexicanos no cree en el gobierno como institución, se estará en una lucha constante entre publicar verdades, por un lado, y desmentirlas como un hecho certero, por el otro.
La tarea no es nada sencilla, porque simplemente desde la cúpula del poder, desde donde se dirige al país, no se tiene control de lo que hacen los servidores públicos, los políticos o todo aquel que está incrustado en la nómina gubernamental.
Lo cuestionable es que esa chamba se le haya encargado a una persona que siempre ha sido señalada por tapar los errores de sus compañeros de partido. Si Luisa María Alcalde solo se dedicará a responder o tratar de aclarar lo que los medios de comunicación difundan, con pruebas en la mano, entonces no estará actuando con neutralidad.
Solo hay que recordar que, en varias ocasiones, la exdirigente de Morena y también extitular de la Secretaría de Gobernación se ha dedicado a vociferar a los cuatro vientos que en Morena no hay corruptos.
Podría estarse de acuerdo con ella, pero las evidencias que se han publicado echan por la borda su postura institucional. O aquella defensa a capa y espada de los políticos del morenato por sus viajes muy cuestionables, al desobedecer el decálogo de austeridad republicana de la presidenta de México.
Dos ejemplos básicos que no la dejan bien parada para encabezar un programa que puede volverse un chiste, como le pasó a la “señorita Vilchis”, quien, por cierto, hace meses regresó a la mañanera, pero en calidad de reportera, donde también su filiación institucional se reflejó en sus cuestionamientos laxos.
El tema de responder las “mentiras” que se plasman en los medios impresos o en programas digitales no le hace bien a la seriedad con la que un gobierno debe encaminar sus pasos. Esto quiere decir, entonces, que todo lo que se plasma en los reportajes no es verdad o no tiene sustento.
El tema viene a colación porque, justo en un medio nacional del viernes, se publicó que la Fiscalía General de la República descartó que haya pruebas que vinculen a los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna con el caso de la red de huachicol fiscal. La nota decía: “FGR: los Farías ejecutaron a 3 marinos y fiscal”, argumentando “que el Ministerio Público Federal no cuenta con ninguna imputación que establezca que las personas señaladas hayan tenido participación en las muertes referidas”.
De inmediato, la Fiscalía salió a desmentir la información y, desde la mañanera, la propia presidenta dijo que la información es falsa “de toda falsedad”. Precisó que el derecho a la información es un tema constitucional, por lo que la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde Luján, encabezará un programa para desmentir a medios de comunicación.
“Diario son muchísimas noticias falsas, muchísimas. Como esta, que es de ocho columnas, o como la de ayer, que ‘Sedena cambia a mandos militares’; pues sí, lo hacen cada dos años. Entonces es falso, como bien dice la Fiscalía”.
Será la sociedad la que se forme una opinión sobre el significado del próximo programa de “las mentiras”, dado que hay evidencias que no se abordan ni se integran como denuncia penal de oficio para investigar temas como la corrupción en la construcción del Tren Maya con los amigos de los hijos de AMLO, la responsabilidad en el accidente del Tren Interoceánico —que hasta hoy no reinicia recorridos—, así como los casos del huachicol, Pemex, Dos Bocas, Segalmex, etcétera.
Luego entonces, veremos y diremos si en verdad los medios de comunicación mienten y por tanto hay que exhibirlos, cosa rara porque lo que debería de pasar es presentar la denuncia correspondiente si se tiene la certeza de que lo que se publica es mentira y afecta al gobierno en turno.










