La depreciación del peso, que cayó 0,87% en la semana anterior a la redacción de este artículo, y la fragilidad del ahorro tradicional están empujando a cada vez más mexicanos a buscar alternativas fuera de las finanzas tradicionales.
Por eso, aunque el Bitcoin precio se mantiene por debajo de los 80.000 dólares, las criptomonedas, y en particular las stablecoins, se han consolidado como una respuesta práctica a esa necesidad. De ese fenómeno se hablará, precisamente, en las próximas líneas.
Los motivos detrás de la caída del peso mexicano
El peso cerró la semana en 17,34 pesos por dólar, acumulando una depreciación de 0,87%, la mayor desde finales de marzo. El primer factor del retroceso han sido los datos de inflación en Estados Unidos, que superaron las expectativas del mercado.
Esto abre la puerta a nuevas subidas de tasas por parte de la Reserva Federal, motivo por el cual el índice DXY registró su mejor semana en dos meses. Es decir, el dólar se fortaleció frente a las demás monedas del mundo.
Al mismo tiempo, la visita de Donald Trump a China decepcionó a los mercados: se esperaban acuerdos que moderaran la postura proteccionista de Washington o avances en la reapertura del estrecho de Ormuz, pero ninguno se materializó. La guerra entre Estados Unidos e Irán continúa y el bloqueo del estrecho sigue vigente, lo que crea expectativas en torno al encarecimiento de las materias primas por el conflicto en Medio Oriente.
Con todo, el peso no está solo en su debilidad. El real brasileño cayó 3,40% y el florín húngaro 3,62% en el mismo período. Y en lo que va del año, la moneda mexicana todavía acumula una ganancia de 3,69% frente al dólar, lo que habla de una resiliencia relativa frente a un entorno global adverso.
Pese a las dificultades económicas, el 52% de la población tiene algún tipo de ahorro
La fragilidad cambiaria no impide que millones de mexicanos mantengan el hábito del ahorro, aunque los datos revelan una realidad preocupante en cuanto a su profundidad. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, aproximadamente el 52% de la población mayor de 18 años tiene algún tipo de ahorro, ya sea formal o informal, y el 63% tiene al menos una cuenta en una institución financiera.
Sin embargo, los números muestran un colchón muy delgado. El 57,3% de los ahorradores tiene guardado el equivalente a una quincena o menos, y solo el 10,3% cuenta con un fondo que cubra más de tres meses de gastos.
En ese contexto, cualquier vaivén de la economía local tiene consecuencias inmediatas sobre el presupuesto familiar. Esto empuja a las familias a buscar alternativas de ahorro y las criptomonedas, en particular las stablecoins, son una de las soluciones que se presentan en el horizonte.
Las criptomonedas como alternativa de ahorro para los mexicanos
La fragilidad del ahorro tradicional ha tenido una consecuencia inesperada. México se posiciona como un país donde crece el interés por las criptomonedas. El perfil del usuario está cambiando y ya no se trata de un inversor en tecnologías de vanguardia, sino que se extendió a la población en general.
Además, mientras que en otros países latinoamericanos el interés se concentra en activos especulativos, en México predomina una lógica más conservadora. El usuario promedio no busca encontrar una herramienta de inversión innovadora, sino conseguir un refugio estable que proteja su capacidad de compra.
Catherine Chen, responsable del segmento institucional de Binance, señaló en mayo de 2026 que la convergencia entre las finanzas tradicionales y el ecosistema cripto es ya una realidad.
La infraestructura cripto, con disponibilidad las 24 horas, liquidación en stablecoins y profundidad de mercado, resuelve problemas reales que los sistemas convencionales no estaban diseñados para atender.
Para el ahorrador mexicano, las stablecoins son una herramienta financiera funcional y accesible, pero a esto se suma un factor imposible de ignorar: las remesas.
Protección contra la volatilidad del peso y método de ahorro en las remesas
Las dos grandes utilidades de las criptomonedas para el mexicano promedio son, por un lado, la protección contra la depreciación de la moneda local y, por el otro, el abaratamiento de las remesas internacionales.
En cuanto a las remesas, México es uno de los principales receptores del mundo, y durante años las familias han asumido como inevitable el costo de entre 5 y 10% que cobran los intermediarios tradicionales por cada transferencia. Las criptomonedas cambian esa ecuación.
Richard Teng, co-CEO de Binance, explicó que el sistema financiero global sigue funcionando sobre infraestructura obsoleta, donde las transferencias internacionales son lentas y caras. Las stablecoins permiten envíos casi instantáneos con comisiones que rara vez superan el 1%, lo que significa que el migrante retiene una parte significativamente mayor de su esfuerzo.
Los números respaldan la tendencia: el volumen de transacciones con stablecoins ya ha superado al de Visa, y la capitalización total de estos activos creció más del 50% en el último año.










