Ambulantaje, un dolor de cabeza

  • El empleo informal alcanza a tres de cada cuatro personas ocupadas, reporta el Inegi

Ainer González / Diario de Chiapas

En Chiapas, el empleo informal alcanza a tres de cada cuatro personas ocupadas. Durante el primer trimestre de 2026, la entidad registró una tasa de informalidad laboral de 75.3 por ciento, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (Enoe) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La cifra coloca a Chiapas en el tercer lugar nacional con mayor informalidad laboral y muestra uno de los principales problemas que enfrenta el mercado de trabajo en la entidad: miles de personas generan ingresos fuera de un empleo que les garantice seguridad social y prestaciones.

Para Luis Ernesto Sauza Gutiérrez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Chiapas, el problema no puede reducirse a quienes trabajan en la calle o tienen un pequeño comercio, pues detrás de estas actividades también existe la necesidad de obtener ingresos para sobrevivir.

“Esta gente que se dedica o que tiene un empleo informal, que está en un puesto en la banqueta, es gente que, al final, necesita de alguna forma ganar dinero para sobrevivir”, señaló.

El representante empresarial consideró que una de las tareas pendientes es facilitar la incorporación a la formalidad. Para ello, planteó una mejora regulatoria que permita crear empresas y regularizar actividades sin que los trámites representen un obstáculo para quienes buscan establecer un negocio.

A la par, dijo, es necesario mostrar qué representa para una persona contar con un empleo formal. Entre los beneficios mencionó el acceso al Infonavit, una cuenta de ahorro para el retiro y otras prestaciones que no siempre son visibles de inmediato, pero que adquieren importancia con el paso de los años.

“Hay cosas que en el corto plazo no se ven, pero a mediano y largo plazo siempre es mejor tener un empleo formal”, afirmó.

El impacto de la informalidad también se refleja en las condiciones de competencia. Sauza Gutiérrez puso como ejemplo a los comerciantes establecidos que cubren renta, impuestos y otros gastos para mantener sus negocios, frente a quienes ocupan espacios en la vía pública sin asumir las mismas obligaciones.

“Yo tengo mi puesto formal, pago renta, pago impuestos y luego se coloca uno enfrente, en la banqueta, con una competencia totalmente desleal”, expuso.

Desde su perspectiva, la diferencia no está únicamente en el cumplimiento fiscal. Una persona que permanece en la informalidad tampoco cuenta con las mismas condiciones de acceso a seguridad social, atención médica, vivienda y prestaciones laborales.

Por ello, consideró necesario que las autoridades y el sector empresarial difundan las alternativas que existen para quienes buscan regularizar sus actividades, además de explicar los beneficios que implica incorporarse al empleo formal.

Sauza Gutiérrez señaló que actualmente existen modalidades fiscales que pueden facilitar el cumplimiento de las obligaciones, por lo que llamó a realizar un esfuerzo conjunto para acercar esa información a los trabajadores y pequeños empresarios.

“Hay que promover las ventajas de tener un empleo formal y, por otro lado, trabajar en la mejora regulatoria para que ser formal no sea tan complicado”, sostuvo.

Con una informalidad laboral de 75.3 por ciento, el reto para Chiapas sigue siendo conseguir que más personas puedan acceder a un empleo con mejores condiciones. Para el CCE, esto implica facilitar los trámites, promover las ventajas de la formalidad y generar condiciones que permitan a los trabajadores y negocios dar ese paso sin que represente una carga mayor.

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