Letras Desnudas
Mario Caballero
¿Deberíamos aplaudir o festejar cuando un gobernante hace las cosas bien, cuando destaca por los buenos resultados de su gestión, cuando obtiene el merecido reconocimiento de los ciudadanos para los cuales gobierna? Yo creo que sí.
Vivimos en una entidad donde abundan hombres y mujeres con más ambición que vocación de servicio. Son políticos a los que los mueve el hambre de ganancias rápidas, no las ganas de hacer el bien común. Son personajes frívolos, sin ideas, carentes de credibilidad, que pasan por el gobierno sin pena ni gloria.
Por tanto, aunque algunos dicen que no debería aplaudírseles por hacer su trabajo, vale mucho la pena reconocer a aquellos políticos que están haciendo las cosas diferentes, logrando resultados diferentes, impulsado el desarrollo de sus municipios, conquistando el bienestar de la ciudadanía, recuperando la gobernabilidad y mejorando la calidad de vida de las personas.
¿POR QUÉ SÍ?
¿Merece ser reconocida, y por qué no, aplaudida la gestión de gobernantes como Yamil Melgar Bravo? Absolutamente, sí.
Como presidente municipal de Tapachula, Melgar les ha devuelto a los ciudadanos la capacidad de volver a creer en la política. Lo cual no es un asunto menor.
Durante muchos lustros –demasiados, dirían las familias tapachultecas–, la Perla del Soconusco, la gran puerta económica y multicultural de Chiapas, estuvo sometida al capricho no sólo de políticos sino de dinastías fallidas, que sólo propiciaron la más dolorosa parálisis administrativa, con todos los perjuicios que ésta conlleva.
Que Tapachula sea ahora reconocida por un buen gobierno es motivo real para celebrarlo.
Mejor todavía, las encuestas y la realidad de la calle coinciden en que el rumbo ha cambiado.
ENCUESTAS
A finales de julio pasado, Yamil se ubicó en el primer lugar como el alcalde mejor evaluado de los municipios fronterizos de México, según la casa encuestadora GobernArte, con una aprobación del 60.9 por ciento.
A mediados del mismo mes, GobernArte, en su ranking de alcaldes de Chiapas, posicionó a Melgar Bravo en la segunda posición, con también 60.9 puntos porcentuales.
Si antes se hablaba de Tapachula por la inseguridad, la falta de oportunidades y la corrupción de su gobierno, ahora es noticia nacional por tener un nuevo gobierno, con visión de futuro y voluntad para transformar la añeja realidad de la sociedad.
Estos datos no son fortuitos y tampoco son parte de una campaña de maquillaje mediático. Todo lo contrario, en un escenario tan complejo como el fronterizo, donde convergen presiones migratorias, rezagos de infraestructura y viejas demandas sociales, obtener tales números sólo se logra de una manera: desafiando las inercias del pasado y entregando resultados tangibles y medibles.
¿CUÁLES RESULTADOS?
Cuando Yamil Melgar tomó las riendas del gobierno, encontró un Tapachula con crecimiento desordenado, servicios públicos colapsados y una corrupción institucionalizada en las oficinas municipales que operaban como agencias de colocación o trampolines políticos.
Está el caso, por ejemplo, de Rosa Irene Urbina Castañeda, quien quiso utilizar el cargo para catapultar sus aspiraciones políticas a la gubernatura a pesar de los graves señalamientos de corrupción en su contra. O el de Emmanuel Nivón González, quien fue candidato al Gobierno del Estado en 2012, pero terminó en la cárcel por presunto desvío de recursos públicos durante su administración.
Todo ese tiempo, la ciudadanía se acostumbró a la decepción; el descontento era la norma y el orgullo soconusquense se veía humillado por administraciones grises que convirtieron a la infraestructura urbana en un catálogo de males, abandono e inseguridad.
En menos palabras, el reconocimiento de un “buen gobierno” era una utopía. Los recursos federales y estatales se diluían en la opacidad mientras las principales vialidades de la ciudad eran auténticas zonas de guerra por los tantos baches y permanecían sumidas en la penumbra.
Desde que Yamil asumió el gobierno más de 300 calles han sido rehabilitadas y pavimentadas con concreto hidráulico, redes de agua potable y drenaje renovadas. Lo cual equivale a más de 30 kilómetros de longitud total en diferentes colonias y avenidas principales.
De hecho, ha realizado obras emblemáticas de imagen urbana y modernización en calles que tenían hasta cuarenta años de abandono. Como la 1ª. y 5ª. Avenida Norte, la 8ª. Calle Oriente y, hace un par de días, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar supervisó, junto con el alcalde Melgar, los avances de la obra de mejoramiento de la 17ª. Oriente-Poniente, que es una intervención que no sólo está transformando una de las principales entradas y salidas de la ciudad, sino también está haciendo justicia social a miles de familias al representar una de las mayores obras de infraestructura de este nivel en la historia reciente del municipio.
Por otra parte, ha sacado de la oscuridad a Tapachula con la instalación de 5 mil 774 nuevas luminarias, de las cuales 2 mil 611 son unidades convencionales y otras 3 mil 163 solares. Y ha rehabilitado otras 770 en distintas colonias, vialidades y espacios públicos de la localidad.
Con estas acciones se ha mejorado la movilidad, la economía de la región y, de manera especial, la seguridad.
Otro punto a destacar es que después de once años, Tapachula vuelve a tener un Atlas Municipal de Riesgos actualizado, una herramienta que coadyuvará a fortalecer la Protección Civil, anticipar escenarios de riesgo y orientar de manera responsable el crecimiento y desarrollo del municipio.
LAS CLAVES DEL RESPALDO CIUDADANO
Repito: la aprobación del alcalde Yamil Melgar no son gratuitos, los ha logrado ordenando y atendiendo las áreas críticas como la recolección de basura, el alumbrado público y la optimización del relleno sanitario.
También, bajo el entendimiento de que Tapachula no puede ser una ciudad de paso sino un hub logístico internacional, ha impulsado iniciativas con productores locales, cámaras empresariales y especialistas en comercio exterior, como el Foro Exportador “Comercializa por Aire”, que busca potenciar la capacidad de exportación, diversificar las rutas logísticas y promover el envío aéreo de productos locales hacia nuevos mercados nacionales e internacionales. Con ello, se reactivará la economía de la región.
Aparte de la reingeniería de los servicios básicos, otra clave de su respaldo reside en la prudencia y el trabajo. Es decir, en lugar de engancharse con los que le han declarado una guerra sucia desde el inicio de su gestión, él ha respondido con inauguraciones de calles, transparencia en el gasto y presencia en las colonias más necesitadas. Eso, en buen español, se llama resiliencia.
EL MENSAJE
Muchos estarán de acuerdo conmigo: gobernar una frontera no es tarea para improvisados ni para oportunistas. El veredicto emitido por las encuestas es el claro reflejo de una sociedad que anhela la continuidad, ya que tras varias décadas empieza a respirar los aires del verdadero desarrollo.
Hoy, gracias al orden administrativo, la obra pública de vanguardia y una política de resultados palpables, Yamil Melgar demuestra responsabilidad y compromiso y envía el mensaje de que Tapachula no está condenada al olvido, sino a liderar una Nueva ERA del progreso en Chiapas.










