Toy Story 5, las realidades detrás 

Francisco Félix Durán / Diario de Chiapas

La saga de Toy Story es generacional, vi la primera película cuando se estrenó en México en 1996 y desde entonces no me he perdido ninguna. Incluso, la primera vez que lloré en una sala de cine fue con la tercera parte, cuando Andy obsequió sus juguetes a Bonnie.

Cada uno de los filmes nos cuenta la historia que vemos, pero también hay enseñanzas detrás, como la importancia de la amistad, trabajar en equipo, la inclusión y aprender a soltar. Recordemos que la vida entera se resume en un acto de desapego.

En Toy Story 5, Bonnie tiene 8 años y sus juguetes favoritos continúan siendo Jessie y Buzz Lightyear, pero con el propósito de integrarla al resto de las niñas y niños sus padres le compran una tableta llamada Lilypad, lo que provoca que los juguetes tengan miedo a quedarse obsoletos ante las nuevas tecnologías. 

Lo anterior es la historia central, pero cuáles son las realidades detrás: La primera es el temor de los padres a exponer a su hija al mundo digital, existe el deseo de integrarla y conectarla con amigas, pero también el riesgo del bullying, sin mencionar el grooming.

Por otra parte, recordemos que en la cuarta parte Woody decidió separarse del grupo y quedarse con Bo Peep para ayudar a juguetes perdidos, en el nuevo filme Buzz Lightyear piensa proponerle matrimonio a Jessie. Al igual que su amigo entiende que su ciclo con Bonnie concluyó.

Entonces, Toy Story 5 en realidad no trata de la pelea entre Jessie y Lilypad por el amor de su dueña, tampoco de los juguetes contra las nuevas tecnologías porque todas las niñas y niños tienen etapas y gustos sobre lo que de desean jugar. Trata de una niña que está creciendo y ahora busca relacionarse con personas. 

El tema es entender que las niñas y niños crecen y no estarán siempre con nosotros como deseamos, como la antigua dueña de Jessie que ahora es mamá y le puso el nombre de su muñeca a su hija, o Andy que se fue a la universidad y ahora Bunnie que quiere hacer amigas.

Así es como Toy Story 5 concluye esta saga generacional que muchos vimos desde niños y ahora que somos papás o mamás, nos hace entender que nuestros hijos con quienes volvimos a ver las películas crecen y llegará el momento en que como Jessie nos demos cuenta de que ya no somos el centro de su universo y tienen que volar, pero al igual que Woody siempre estaremos ahí para apoyar. 

P. D. Con cariño para mi sobrino Diego, buen viaje.

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