Juan Carlos Moreno Guillén destaca la función notarial

Cafetómano.

Bernardo Figueroa

El Poder Judicial del Estado de Chiapas fue el escenario donde el gremio notarial se reunió para conmemorar el Día Internacional del Notario. En este marco, se llevó a cabo la Ceremonia de Entrega de la Medalla al Mérito “Notaria Laura Martínez Chanona” a la Trayectoria Notarial, un evento encabezado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el presidente del Consejo Estatal de Notarios del Estado de Chiapas, Ovidio Cortázar Ramos. La sede de la impartición de justicia abrió sus puertas para recibir a quienes dedican su vida a dar fe de los actos que construyen la historia cotidiana de la entidad.

La figura del notariado chiapaneco se yergue como un pilar fundamental en la arquitectura jurídica del estado. Estos profesionales de la fe pública asumen una responsabilidad que trasciende la simple rúbrica. Su labor se traduce en la construcción de certeza jurídica, un bien intangible pero esencial para la paz social. Cada escritura, cada acta, representa un eslabón en la cadena de confianza que sostiene el patrimonio y los derechos de las familias chiapanecas. El compromiso de este gremio se orienta a realizar actos apegados a derecho, garantizando que la voluntad de las personas se plasme con absoluta seguridad legal.

El magistrado presidente del Poder Judicial de Chiapas, Juan Carlos Moreno Guillén, ofreció un mensaje de bienvenida que resonó con profunda claridad sobre la función notarial. Destacó la relevancia de ejercer esta profesión con integridad, un valor que se entrelaza directamente con una impartición de justicia apegada a principios éticos. Moreno Guillén subrayó que esta complementariedad entre la labor notarial y la justicia persigue un mismo propósito superior. Se trata de otorgar certeza, fortalecer la confianza ciudadana y contribuir a una mejor administración de justicia en Chiapas. Su intervención situó el acto notarial como un componente activo en la construcción de un ecosistema jurídico robusto.

OVIDIO CORTAZAR RAMOS Y EL VALOR DE LA FE PÚBLICA

Por su parte, el presidente del Consejo Estatal de Notarios del Estado de Chiapas, Ovidio Cortázar Ramos, ponderó la enorme responsabilidad que implica ejercer la fe pública. Su mensaje hizo hincapié en la necesidad imperiosa de que cada actuación notarial se realice bajo estrictos principios éticos. Cortázar Ramos resaltó el significado profundo de la trayectoria de Laura Martínez Chanona, quien fuera la primera notaria y la primera magistrada en la entidad. Su legado representa la apertura de caminos, un faro que ilumina la trascendencia de reconocer a quienes han forjado la historia de la función notarial en Chiapas con esfuerzo y dedicación.

La ceremonia sirvió como un emotivo reconocimiento a trayectorias que han dejado una huella indeleble. Se entregó la Medalla al Mérito a título póstumo a la notaría Gloria Italia Robles Sasso, recordada por ser la segunda notaria y la primera jueza en Chiapas. De igual forma, se honró la memoria del notario Ariosto Oliva Ruiz. La notaria Ana María del Socorro Sarmiento Ochoa fue galardonada por ser la única mujer con treinta y ocho años en el ejercicio de la función. El notario Javier Espinosa Mandujano recibió el reconocimiento por sus sesenta y dos años de trayectoria, mientras que el notario José Eugenio Solórzano Paniagua fue distinguido por su destacada labor.

El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar realizó la imposición de las medallas y condecoraciones. Su presencia en el acto subrayó el respaldo institucional a una labor que protege el patrimonio de los chiapanecos. Este encuentro reunió a magistradas, magistrados, integrantes del gremio notarial y representantes de diversas instituciones. La participación del presidente de la Unión Internacional del Notariado, David Figueroa Márquez, y de la secretaria Guadalupe Díaz Carranza añadió una dimensión de cooperación internacional a la celebración.

EL GABINETE CON LA MIRADA EN 2027

Los reacomodos en el gabinete legal y ampliado del gobierno de Chiapas responden a una lectura anticipada del escenario electoral de 2027. El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha movido sus primeras piezas con la mira puesta en la gobernabilidad y en la construcción de una estructura que le permita llegar a esa contienda con un frente interno ordenado. La toma de protesta de Jorge Enrique Hernández Bielma como titular de la Secretaría General de Gobierno y Mediación marca el inicio de una etapa donde la experiencia y el compromiso serán evaluados con lupa. El mandatario fue claro al exhortarlo a conducirse bajo los principios de la Nueva ERA, cercanía con el pueblo, honestidad, trabajo en territorio, humanismo y estricto apego a la ley. Esas palabras son una prueba de fuego para quien llega a uno de los cargos más sensibles del Estado.

Hernández Bielma enfrenta un reto mayúsculo que va más allá de la operación política diaria. Su primera prueba real consistirá en rodearse de gente capacitada, con experiencia probada en el servicio público, profesionales que tengan el apetito controlado y las manos quietas. La historia reciente muestra que ese ha sido el talón de Aquiles de muchos funcionarios que terminaron cediendo a la tentación de colocar a la familia o a los amigos de la familia en puestos clave. A Hernández Bielma se le ha señalado por esa característica en todos sus cargos públicos. La gobernabilidad y la paz social que Ramírez Aguilar quiere fortalecer dependen en buena medida de que el nuevo secretario sepa separar los afectos personales de las responsabilidades de Estado.

ENTRE LA LEALTAD Y LA CAPACIDAD

El nombramiento de Juan Luis Zarazúa Salazar como subsecretario de Gobierno merece una lectura distinta. Se trata de un reconocimiento merecido al buen trabajo que realizó al frente de la coordinación de delegados de la Secretaría General de Gobierno y Mediación. Su llegada a la subsecretaría es el resultado de una gestión seria, metódica, cercana a la gente y alejada de los reflectores innecesarios. Quienes siguen de cerca la operación política en Chiapas saben que el trabajo de Zarazúa Salazar permitió mantener un canal de comunicación efectivo con los delegados, presidentes municipales y con las organizaciones sociales que suelen ser el termómetro de la conflictividad en el estado. Su promoción envía una señal positiva a los cuadros profesionales que hacen bien su chamba sin buscar protagonismo.

Otro movimiento que llama la atención es la llegada de Hugo Armando Aguilar Aguilar como titular de la Agencia Digital Tecnológica del Estado de Chiapas, Aditech. Esta dependencia perdió dinamismo en los últimos años. Lo que alguna vez fue un espacio de innovación, investigación aplicada y vinculación con el sector académico y científico terminó convertido en una oficina más de trámites y ocurrencias sin rumbo. Aguilar Aguilar trae consigo una trayectoria que combina la academia con la gestión pública. Su perfil puede devolverle a Aditech ese carácter científico y tecnológico que nunca debió abandonar. Chiapas necesita una visión de largo plazo que articule a las universidades, a los centros de investigación y a las empresas tecnológicas con las prioridades del gobierno estatal, y estamos seguros de que Hugo Armando Aguilar escribirá una historia de éxito en la Aditech.

Desde el café: ¿Será que los integrantes de Coladeral tienen una esperanza de agarrar chamba en la Nueva Era, o tendrán que llevar un juicio para modificar sus apellidos del acta de nacimiento? Que Andrés Carballo hizo bilis cuando no lo nombraron subsecretario; por ello tendrá que conformarse, una vez más, con un cargo no deseado, esta vez con la Coordinación de Delegaciones de la Secretaría General de Gobierno.

Para terminar: “El nepotismo es una inclinación humana universal, y un azote universal de las grandes organizaciones”. Lo dijo Steven Pinker.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

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