Romeo Duvalier Peña Román
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
En el XVII Encuentro Estatal de Cronistas en Tuxtla Gutiérrez 2018, Romeo Aarón Peña Pérez participó con Personaje de mi comunidad: “Don Arturito, el nevero”. Obtuvo el tercer lugar.
Nos relata:
El sábado 20 de octubre en Pijijiapan, asistimos a la presentación del libro de mi primo Juan Antonio Ovando, en la calle que está rumbo a la Escuela Secundaria Técnica.
“¡Papá, ahí está don Arturito, el nevero!”
Estacionó el automóvil, al ruido de la corneta donde él anuncia sus nieves, nos bajamos yo, mi hermanito Marcos, mi mamá Ana y corriendo fuimos a su triciclo, donde trae los botes de nieve, barquillos e insumos que les agrega.
Nos saluda: “Estos mis Peñitas, qué muchachos están, se parecen a su papá, siempre con doña Rosita, la acompañaba a vender sus frutas, palomitas, cacahuates y ricos elotes por las calles, en las fiestas y los velorios, si era de mañana ahí estaba yo también”.
Le pregunté: ¿de dónde es usted don Arturito? Muy amablemente me respondió: “Piensan que soy de Pijijiapan, nací en San Cristóbal de Las Casas, mi nombre es Arturo Villafuerte (soy pariente de la familia Villafuerte, de doña Conchita Villafuerte, la esposa del finado Amado Avendaño) desde hace cuarenta y cuatro años que vendo nieve, espero que esta tradición la continúen mis hijos y nietos. Me siento muy contento de vivir en Pijijiapan, amo esta tierra.
¿Usted hace las mejores nieves de Chiapas? Guardó silencio, modestamente contestó: “Eso dicen, Peñita, tiene su toque de sabor mi nieve, la hago con mucho amor, es una nieve artesanal, le agrego hoy en día chispas o chocolate, vendo de vainilla, guanábana, mamey, melón, la fruta de temporada”.
Don Arturito comentó que es una tradición, su nieve: “Los niños crecieron y tuvieron familia: hoy sus hijos me compran nieve, hay personas que traen sus botes o jarras y me empiezan a localizar por la cabecera municipal, para comprarme por litro la nieve. El tiempo está pasando, ya estoy grande de edad, más con el accidente donde falleció mi esposa, con ella platicábamos de nuestras alegrías, tristezas, si me dolía algo, lo que fuéramos a hacer; sí ando muy triste, ando toda la mañana en la calle, el detalle está al regresar a casa, me siento triste, pero confió en que algún día podré volver a verla”.
Mi papá pagó las nieves y dice mi hermanito Marcos: “¿Puedo tocar la corneta?”. La tocó más de una vez, el sonido que hace le gustó. Se despidió no sin antes decirle: “Voy a hacerle una su crónica, para que los niños sepan quién es el mejor nevero”. Se rió y nos fuimos.
Hace casi dos años, su nieto Aldo Iván López Lara, inició el proyecto de emprender La Cremosa, con el mismo sabor de la costa, ya que este negocio familiar de una generación a otra, se ha dado en la familia Lara Martínez. Está ubicado en Calzada Rosario Sabinal #465 Local 2 Fracc. Campanario, Tuxtla Gutiérrez.
Ven y no te quedes sin probar las ricas y deliciosas nieves.
Fundación Armando Duvalier A.C.










