Muy Interesante
En vida, portó con honor la identidad de una mujer guerrera. Fue respetada, exitosa en batalla, estratégica en sus movimientos bélicos. Como tal, se le dieron las condecoraciones e insignias correspondientes a una mandataria militar de rango.
Tras su muerte, hace unos mil años, se le enterró de manera ritual con sus joyas, cinturones y otros elementos femeninos. A un milenio de distancia, arqueólogos finlandeses se dieron cuenta de que también portó artículos típicamente masculinos. Con sorpresa, determinaron que podría ser el primer ejemplo de una tumba dedicada a una persona no binaria.
Los científicos de la Universidad de Turku encontraron un cromosoma X adicional en los restos del individuo, a pesar de ser asignado biológicamente como varón. La evidencia sugiere que la persona enterrada en el sur de Finlandia se pudo haber identificado en algún lugar entre ambos extremos, sin definirse a sí misma como ninguno de los dos.










