Preocuparse, enferma
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
¿Debemos preocuparnos por lo que no podemos cambiar?
¡Debemos actuar para modificar lo que sí podemos mejorar! Para evitar la entropía, el desorden, la pérdida de la homeostasia o buen funcionamiento de corporal.
Circula a partir del martes 28 de mayo: “Abolladura del campo magnético terrestre”. Tal alteración se encuentra ubicada en el Atlántico Sur.
Si el concepto es nuevo para ti, el campo magnético protege y permite la vida terrestre. Tal daño, de ser cierto, refieren que dañará a los satélites de la zona ubicada en el hemisferio sur, dañando comunicaciones y la computación.
Lo importante es detectar si habría daños a la vida. ¿Acaso el destino nos alcanzó y veremos en nuestra vida el retorno a TV analógica? ¿Al teléfono convencional? ¡Volveremos a pensar, a leer, escribir a mano o con máquina de escribir!
Tómalo con calma, lo cierto es percatarse de la fragilidad tecnológica, social y biológica. El campo magnético de la tierra no es constante, a través del estudio de las rocas, se acumulan 171 cambios en 71 millones de años. Por arriba de dos cambios por cada millón de años.
Tomamos conciencia de estos cambios, que probablemente dañen a la tecnología por ser seres pensantes. Mientras sucede, tomar consciencia de los riesgos de estar vivo. ¡No es ser pesimista! Es biófilo cuando se aplica a optimizar tiempo en acciones.
La base de la salud es saber y aplicar. Para ello, debemos recordar hoy es el “Día Mundial Sin Tabaco” (OMS)*.
Si fumas mueres, eres autodestructivo. Si ocasionas la muerte a otros por inhalar lo que fumas, es “Homicidio Culposo”.
*Si sigues fumando, careces de solidaridad y eres autodestructivo.
La física es la base de la vida, el 29 de mayo de 1919, los científicos Arthur Eddington desde la isla de Príncipe (cerca de África) y Andrew Crommelin desde Sobral (norte de Brasil) comprueban (y posteriormente confirman) la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, mediante la observación de un mismo eclipse solar total.
Está en tus manos modificar acciones, para evitar deterioro anímico.










