Carencia y amor
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
Feliz Día de la Mujer. El sexo fuerte, por poseer dos cromosomas X en consecuencia, un mejor sistema inmunológico. Por heredarnos las mitocondrias a través del óvulo.
Gracias por incubarnos y formarnos. Pasemos al tema.
En el ser humano, la relación de pareja posee equivalencia en la sociedad y la guerra.
Todo posee un inicio y final. ¿Para qué iniciar relaciones amorosas? El fin es complementarse. Sin embargo, al terminar la relación como refiere Igor Caruso, los inmaduros se odian y los maduros se ignoran.
¿Para qué llegar a esa lucha, si se puede lograr la armonía, si te inspiro la máxima compenetración y entrega?
Para no llegar aborrecerse, el ideal amoroso dicta: mejor no haber iniciado la relación. ¿Por qué desatar la guerra al finiquitar una relación?
La guerra es la máxima expresión de la autodestrucción. A través de ella, el trabajador le da todo a quien no desea trabajar, llevando al dominio a través del miedo siendo el equivalente a una relación disfuncional, ahora denominada tóxica.
Todo esto conlleva a la carencia de conciencia crítica y miedo a poder decir como Edward Snowden: “La sociedad teme saber la verdad”.
Ahora vinculemos con la salud física: el 4 de marzo es el Día Mundial contra la Obesidad, cultivada por la ansiedad. El sobrepeso hace a algunos felices y sanos, a la mayoría enfermos y en su grado superlativo autodestructivo, desemboca en la muerte.
El grado superlativo, de lo que no es amor o su carencia, “es la guerra”.
La carencia de unión o religare, es la no aplicación de los diez mandamientos provenientes de los sumerios.
La espiritualidad es el equivalente al anarquismo filosófico.
Es el placer de ser y hacer el bien.
Durante milenios hasta hace corto tiempo, las comunidades eran autosuficientes alimentarias. Antes de ver por el bienestar del vecino y extranjero, se empieza por la casa, fortaleciendo a nivel de pareja la producción, educación, servicios.
Comprender el destino manifiesto de mandar al mundo, ha sido mesiánico-fascista. Al hacerlo, empobrece y mantiene la ignorancia sin la capacidad de producir el campo mexicano, sin tener las fábricas adecuadas.
El tratado de libre comercio desmanteló la productividad agrícola e industrial, para posteriormente apropiarse de lo que posees.
Esto se logra a consecuencia de nuestra carencia de conocimiento y de formación cívica.
Los países que permiten bases militares de otro país para que tengan “soberanía” ¡no la tienen! Están invadidos.
Mientras más cruento es el desacuerdo de pareja, más se parece a la guerra, sobre todo si se basa en proveer-recibir.
Continuará.
Bibliografía
Walters Elaine y William, Una nueva visión del amor.










