Dependencia novohispana
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
En la Nueva España, el resto de Virreinatos y Capitanías nos mantienen con ideas previas al siglo XVI (1501 – 1600).
Cuestionarlas, es considerado causa de muerte sumaria.
En el garrote o la horca. Consiste en tomarle ojeriza por pensar destruirlo, despojar a su familia de todo, como aves de rapiña.
María: ¿finges extrañeza?
Ustedes hicieron lo mismo con apoyo de nosotros, hacia los pueblos previos a vuestra llegada.
¡¿Cuántos murieron y desaparecieron en las Antillas?!
Tuvieron respaldo de Bartolomé de Las Casas, aquí en Ciudad Real.
Llegaron a considerar que poseían almas, los respaldó la reina Isabel, hay varias cartas de abolición de su esclavitud. En la práctica, siguen igual.
Sobrevivían más a pesar de la insalubridad, se alimentaban por importaciones lejanas, provocando la muerte de productores.
Curiosamente, quien logró llevarse un bocado y repasarlo múltiples veces por su dentadura. Los sabores se expanden. El atragantarse por engullir pedazos de difícil digestión.
Ignorancia superlativa o estulticia, cultivada con la contumacia o terquedad suprema.
Sobreviven los hambrientos con secuelas, los que comen un poco más están bien; en cambio, los que comen hasta el hartazgo acortan su vida o sufren de articulaciones, se les revientan les llaman gota, mal de emperadores y papas. ¿Dónde están los ideales crísticos, practicados por Francisco de Asís?
En las homilías, para engatusar al trabajador para que acepte el pan y agua.
Hablemos en la pareja. En pleno siglo XVIII “de las luces”, una mujer fue vapuleada por querer andar sus enaguas pegadas al marido, después toda maltrecha, al hijo le expresó la razón: estaba al lado del señor su marido, por eso era varón como Dios padre, no mujer proveniente de la costilla de Adán. ¿Cuándo ha visto que de una costilla nazca un niño?
Doña María se puso a pensar por qué no puede haber equidad entre ambos sexos.
Tanto el varón como la mujer, tratan de abusar unos de otros, como el pariente que quiere despojarme de mi herencia.










