¿Tan difícil es hacer comprender…?
¿…cuando es tan fácil de expresar?
Guichilobos es realmente Huitzilopochtli, el colibrí zurdo, Señor del Anáhuac, denantes de los mexicas, a quien se le atribuye se nutre de sangre.
Sin ella, al escaparse del cuerpo deja el corazón de latir, tan es así que en la liturgia, al vino se le llama sangre de Cristo, diciendo ‘tomad y bebed de mi sangre’.
Metafóricamente, se realiza el mismo ritual sea con cuerpo y corazones convertidos en vino y pan, ahora obleas, denominadas hostias.
Por qué no decir:
Trabajad, vivid, cultivad la vida, la concordia y buenas costumbres.
Que el lobo no medre con las ovejas.
¡Que el ciego vea cuando aprenda! Como cuando comió el fruto prohibido.
Al no portarse bien, se autodestruye, acabando con la humanidad.
La cristianización de los pobladores de Anáhuac mesoamericana, había sido inocua y abandonada. Conocían tiempo atrás las palabras sagradas, Tomás o Santo Tomás fue Quetzalcóatl y María fue la Tonantzin. Eso expresó Teresa de Mier y por acusación verbal fue sometido a juicio inquisitorial, despojándole de la capacidad de oficiar.
Nunca renegó que la virgen no lo fuera. Sino una representación a la manera local con nombre árabe, según ustedes de Guadalupe. En Nahuac Tonatzin, Coatlaxopeuh, o como entendió Juan Bernardino: Cuauhtlatoatzin o águila que se expresa. ¿No lo explica así en el Nican Nopohua de Valeriano?
-¡Vaya asté a saber! Lo palpable es que estuvo antes de que ustedes llegaran o hicieron un chirmol con lo de antes, para imponer lo propio.
Referencia
Rafael Estrada Michel. Fray Servando Teresa de Mier, heterodoxo Guadalupano. Según Edmundo O Gorman. Pág. 27 Ed. 2002.










