Homilía Coyatocmó, Siglo XVIII

Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]

El presbítero Carlos, con motivo a la homilía de Navidad, expresó:
En presencia de ningún español, a excepción de Antonio Obeca, quien ya es considerado como lugareño, ya que el jefe militar de Ciudad Real expresó: “Los criollos son producto de las mujeres violamos. Humanos somos los españoles, venidos a América por la gracia y venia del Señor, quien otorgó derecho de reinar a Carlos IV. No confíes en una criolla, no son de fiar: desearán que sus hijos ocupen nuestros cargos.
El mal se manifiesta a través del arrepentimiento y falsas oraciones, empleadas como bálsamo o lenitivo, cubren la úlcera mientras continúa carcomiendo la carne hasta llegar al hueso, a consecuencia de la repetición de lo incorrecto, no creando: destruyendo.
En el Nuevo Testamento, Jesús habló de amor e igualdad.
Dios nació mujer, dadora de vida, sin ellas no existiríamos.
La mujer no es menos que el varón, aunque Dios sea considerado masculino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. A quien se le imputa haber traído la semilla divina y utilizando su matriz para cocer al verbo divino, materializado, como referían los helenos.
No hay nadie inferior, ni superior. Por eso comemos el cuerpo y bebemos la sangre de Cristo a través de la materialización llamada transustanciación. La fecha de su nacimiento no es esta, sino está acomodada al calendario solar y al solsticio de invierno, para identificarlo con el Panquetzaliztli.
No reces para justificar la injusticia, por cobardía o falta de aceptación de lo que eres. Evita ser parte de la grey de la marabunta, al ver, oír y callar, desembocando en mendigar.
La verdadera oración, son las acciones coherentes con el decir y pensar. Trabajar sin despojar a quien produce.
¡Si todos lo hacemos, habrá abundancia! En vida, bienes, plantas y animales, a quienes debemos imitar: matan para alimentarse, no para acumular cuerpos muertos, como acontece en las guerras. Cada bando le pide a Jesús que los preserve y maldiga a los contrarios con la derrota, despojo, violación y desaparición.
Es imposible evitar matar a los animales para comer; pero sin sufrir, como acaece en las corridas taurinas.
En tu mesa puedes comer frutas de temporada; ahora hay guayaba, piña, jamaica, tamarindo, durazno, tejocote… con un toque de aguardiente de caña, piloncillo, mistela de nance o membrillo.
No reces en vano y dejes colgado los pecados capitales al entrar. Seamos mejores para mantener salud, equidad y vida.
La mejor religión, es ser un buen ser humano.

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