Abulia patriótica
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
En México, el tiempo transcurre sin lograr crear amor a la patria a través del nacionalismo.
Se cultivan intereses extranjeros, denostando los nacionalistas.
Lo ideal es acelerar el cambio a través de la adquisición del conocimiento.
¡Sí es posible hacerlo!
Para lograrlo, repasemos. Existe la inercia, contradiciendo al himno nacional: en vez de un soldado, “un enemigo en cada hijo te dio”, demostrado al querer borrar la celebración cívica escolar del Día de la Bandera, al olvidar que el 2 de febrero de 1848, se firmó el tratado de Guadalupe Hidalgo, perdiéndose más de la mitad del territorio nacional.
Los endeudadores de los siglos XIX, XX y XXI demostraron carencia de humanismo y amor patrio, anteponiendo intereses propios, al bien de la nación.
Los territorios obtenidos mediante una guerra en la que Santa Anna y los conservadores fueron socios o cómplices -a través de su indiferencia para defender- o al ratificar el Congreso, en mayo de 1848, el tratado legalizador del despojo, permaneciendo la fuerza invasora en México hasta junio de 1848 y ocupando el Palacio Nacional.
Las consecuencias para los habitantes de dichos territorios, fueron el establecimiento del esclavismo y el despojo.
Los esclavos que huían a California, podían ser reclamados por sus dueños.
Se acepta a Texas, estado esclavista, en contradicción con lo acordado el 2 de marzo de 1807 en los Estados Unidos; el Congreso prohibió “la importación de esclavos por cualquier puerto o lugar dentro de la jurisdicción de los Estados Unidos”.
En México, el decreto de abolición de la esclavitud del 15 de septiembre de 1829 del presidente Vicente Guerrero, no le convino a Texas, invadido por inmigrantes europeos anglosajones desde 1821, siendo su representante Samuel Houston, quien tenía esclavos. En consecuencia, el 2 de marzo de 1836, el estado de Texas declaró su independencia de México.
A los aborígenes errantes, habitantes de dicho estado, se les despojó de su territorio, encerrados en reservas a partir de 1870. Jerónimo, jefe de los chiricahuas, era católico y hablaba español, no inglés.
La ignorancia es lucrativa y destructiva.
Es indispensable retomar la enseñanza de la historia, sea real o mítica.
Continuará…










