Agencia México
Diario de Chiapas
“Todo el mundo dijo que no”, reconoce Guillermo del Toro. Pero Netflix le dio luz verde. Luego de más de veinte años de intentos frustrados, el realizador mexicano por fin logró concretar su versión lírica de Frankenstein, una reinterpretación profundamente íntima de la novela de Mary Shelley que tendrá su lanzamiento mundial en el Festival de Cine de Venecia antes de llegar a Netflix en noviembre de 2025.
Del Toro reveló a Vanity Fair que su fascinación por Frankenstein comenzó cuando era niño: “Leí el libro de Mary Shelley cuando era niño y vi a Boris Karloff en lo que para mí se convirtió en un estado casi religioso. Los monstruos se volvieron mi sistema de creencias personal”. Durante el evento Tudum de Netflix, el director añadió: “He estado persiguiendo esta película durante 25 años. Quería hacerla antes de tener siquiera una cámara. Se ha vuelto tan cercana a mí que ahora es una biografía”.
La criatura aparece con piel verdosa, parcialmente cubierta por un manto oscuro y una capucha. Según Vanity Fair, cuando se revela completamente, recuerda a una escultura antigua de mármol que ha sido destrozada y ensamblada de nuevo. El estilo se inspira en el arte japonés del kintsugi, que repara cerámica rota con oro, resaltando las cicatrices como rasgos de belleza.
El filme tendrá una duración de dos horas con veintinueve minutos y estará clasificado como R por su contenido violento y escenas gráficas.










