Chiapa
o El inicio de la nueva historia

(Primera de tres partes)

Es en Chiapa en donde inicia la nueva historia como sociedad pluricultural. No es que antes nada haya existido, pero apegándonos al concepto, esta se inicia en Chiapa, a partir de lo escrito por Bernal Díaz del Castillo.
Los pueblos mesoamericanos mostraron gran preocupación por la indagación del pasado; crearon vínculos para dar respuesta a su presencia en la tierra. Así, por ejemplo, establecieron una relación con los dioses a través de mitos. Algunos de ellos nos hablan del origen del hombre y del universo, como en el Popol Vuh, libro sagrado de los maya-quichés.
“A continuación (los dioses) entraron en plática acerca de la creación y la formación de nuestra primera madre y padre. De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados”.
Sin embargo, el estudio científico de nuestro pasado más lejano, lo realiza la arqueología, que es la ciencia que estudia e interpreta las manifestaciones culturales del pasado, a partir de los restos materiales que ha producido el hombre a lo largo de la historia. Para ello se auxilia de varias ciencias como: antropología, física, química, biología, geología, zoología, botánica, historia, paleografía, epigrafía, iconografía entre otras disciplinas.
Desde el siglo XIX, la arqueología ha tratado de responder a varias preguntas sobre nuestros orígenes, a través del estudio de las obras materiales que nos han dejado las civilizaciones mesoamericanas.
Es así que, a la etapa más antigua de las civilizaciones mesoamericanas, se le ha denominado “etapa lítica”, en lugar de prehistoria, que implica una caracterización más propia de los pueblos europeos, ya que esta última incluye las edades de piedra, bronce y hierro. En Mesoamérica, se conocieron poco estos dos últimos materiales; sin embargo, desarrollaron sociedades complejas, que tenían escritura, numeración y calendarios. El proceso de desarrollo fue distinto; por lo tanto, es más apropiado llamar a la primera etapa como lítica, cuyo principio va desde la aparición del hombre (40,000 a.c.), hasta el surgimiento de la cerámica (2,500 a.c.). Lítica se refiere a piedra.
La evidencia de los pobladores más antiguos de México está formada por los restos de 14 individuos, que van desde una pieza dentaria, como el molar de la cueva de Los Grifos, en Ocozocoautla, Chiapas, y el de Tepexpan II, hasta el esqueleto completo de Chimalhuacán, ambos en el Estado de México.
Posteriormente habrían de desarrollarse la cultura de Chantuto y los Mokayas. Además de pequeños asentamientos en la selva, que más tarde evolucionarían y se convertirían en la cultura maya; en tanto que los primeros se convertirían en la cultura conocida como zoque. En tanto que los chiapanecas llegarían del altiplano.
Las inscripciones y libros escritos por los mayas nos hablan de un pasado glorioso y de esplendor, de grandes ciudades-Estado, ya desaparecidas cuando llegan los españoles y empiezan a escribir la nueva historia.
En efecto, es la obra de Bernal Díaz del Castillo, titulada La historia verdadera de la conquista de la Nueva España, la que dará cuenta de esa nueva historia; en cuyo capítulo 166 trata de la conquista de Chiapa.
El libro lo empezó a escribir en 1552 y lo concluyó en 1568. Fue publicada por primera vez en España en 1632 por la Imprenta del Reyno. Ha sido traducido a distintos idiomas y tiene varias ediciones en español. El manuscrito original se encuentra actualmente depositado en el Archivo de Centroamérica, en la Ciudad de Guatemala.
El texto es una invitación a consultar las fuentes primarias de nuestra historia; siendo la obra una fuente autorizada y de obligatoria consulta sobre el pasado de nuestro país.
Continuará…

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