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¡Con los rótulos no!

La Esquina Rota

Francisco Félix Durán
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Con base en un nuevo reglamento sobre el mejoramiento del entorno urbano en la Alcaldía Cuauhtémoc, que estipula el mantenimiento limpio del área de trabajo y sus alrededores, se están cambiando los rótulos que los comerciantes usan para anunciar sus productos, por pintura blanca y el logo del gobierno de esta demarcación.
Estas acciones iniciaron el primero de febrero y la meta es pintar mil 439 puestos metálicos, llevándose con ellos parte de la identidad gráfica y cultural de la Ciudad de México, bajo la amenaza que de no cumplir, les será retirado el permiso para vender en la vía pública.
En ese contexto, ¿quién es la autoridad que dio esta instrucción? Se trata de la alcaldesa Sandra Cuevas (PRI-PAN-PRD) y si el nombre no les suena, la podemos recordar por aventar pelotas con billetes de 500 pesos en la explanada de la demarcación, así como por agredir física y verbalmente a dos policías de la CDMX y por qué no decirlo: por usar vestidos rotulados con marcas de diseñador.
Para todos es sabido que el tema cultural es una de las cosas que menos preocupa a las autoridades, pero quizás la alcaldesa deba darse algunos baños de pueblo para descubrir que estos rótulos coloridos -y muchos de ellos estrambóticos- no ensucian la ciudad, sino todo lo contrario: le dan una identidad conocida dentro y fuera de nuestra nación.
Esta técnica de publicidad gráfica llegó a nuestro país desde Europa hace más de 150 años, no podríamos llamarlo arte; pero sí un oficio artesanal que se está perdiendo con las nuevas técnicas digitales y que, con este nuevo reglamento, se atenta contra esta labor que podría mantener a un gran artista, recordemos: Johannes Vermeer vivió de esta función.
Así es que los rótulos no deberían ser eliminados, sino todo lo contrario, deberían ser preservados y que sigan cumpliendo con su función económica: la de dar publicidad comercial a los locales y dar trabajo a quienes aún se dedican a pintarlos, de lo contrario ¿cómo sabremos en dónde venden las tortas más chingonas?

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