Roger Heli Díaz Guillén
Chiapa de Corzo, Chiapas
Esta celebración 2022 del Movimiento de Independencia en la vida pública de México que vive su 4ª. Transformación, invita a la reflexión como chiapanecos y mexicanos, que la independencia como nación gestada hace más de 200 años que empoderó nuestra soberanía, hoy debe transitar a una verdadera independencia ciudadana respecto al poder político en el marco del Pacto Social por el que se crea el Estado-Nación en México, atendiendo a la promesa gubernamental de divorciar el poder político del poder económico, porque hoy son tiempos de liberar a los hombres en su ejercicio político e intelectual, como lo planteó Jean Jacques Rousseau en 1762.
México inició su lucha de independencia en 1810, que culminó el 27 de septiembre de 1821 con la Firma del Acta de Independencia, declarándose país libre y soberano, pactando los grupos del poder económico y de movilidad social el Primer Congreso el 2 de marzo de 1824, promulgándose nuestra primera Constitución Política el 14 de febrero de 1827, instalándose los poderes del Estado Mexicano originariamente en Texcoco; concibiendo la Constitución, libertad e igualdad para todos los mexicanos.
La libertad y los derechos ciudadanos se instauran como orden y norma a partir de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, el 26 de agosto de 1789, promulgado en Francia; siendo el detonador y bandera de libertad de los pueblos hoy naciones como México, que asumieron en su conformación un Pacto Social para construir y asumir nuestras propias reglas de convivencia y roles, reconociendo que “las leyes no son otra cosa, que las condiciones de la asociación civil. El pueblo sometido a las leyes debe ser el autor de las mismas”.
Hoy son tiempos de democracia y los ciudadanos debemos asumir el rol que nos corresponde dentro del Pacto Social referido, empoderando la Ley suprema que convenimos para asumir que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno… y ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión (Artículos 39 y 41 Constitucional).
Los Poderes de la Unión: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, son instrumentos del pueblo y debemos ser independientes de los mismos para ejercer nuestro derecho, ya que soberanía es independencia -que viene del latín independere, que significa “no estar bajo la voluntad de otros”- asumiendo nuestra capacidad de actuar, hacer, tomar decisiones y elegir sin intervención o tutela ajena.
A los ciudadanos de conciencia nos corresponde construir nuestra democracia buscando siempre el bien común y el bienestar social, empezando por la comprensión del papel que nos corresponde en el orden social que pactamos en 1821 y la responsabilidad para sostenerlo o modificarlo, debiendo nuestros poderes asumir su papel y responsabilidad de trabajar en autonomía y responder siempre a los intereses del pueblo. ¡VIVA MÉXICO!










