Karla Gómez
Diario de Chiapas
Elotes, tacos, cubeta de frutas, pescados, carnes de res y puerco, son algunos de los 30 grabados que permanecen colgados en el mercado Juan Sabines de Tuxtla Gutiérrez, mismos que forman parte del proyecto de grabado figurativo “De lo cotidiano y popular”.
Este proyecto, encabezado por el grabador y pintor Ramiro Jiménez Chacón y en colaboración de Gerardo Hernández, Citlally Ventura, Calos Faro, Rouse Maza y Eunice, fue beneficiado por el Programa de Acciones Culturales Multilingües y Comunitarias (Pacmyc) 2019. Asimismo, permitió que se diera un taller en la sala de usos múltiples del espacio social.
El grabador añade que la intención es resaltar y revalorar el trabajo que realizan los y las locatarias. Por ello, se decidió que el proyecto se saliera del papel y del marco de cristal, para que lo imprimieran en material de uso común, como el ahulado.
Asimismo, menciona que “nuestros ojos están puesto en este sentir, en las voces y los colores del mercado. Los mercados tienen una importancia y significado importante, son muchos temas que dan para hablar en cuanto a imagen. Este mercado es uno de los más antiguos de Tuxtla, a través de este proyecto resignifica y revalora contextos populares, en donde llegan vendedoras del Jobo o Copoya”.
El entrevistado -quien de niño vivió en esa zona- sostiene que el arte es activo, permanente y de una búsqueda constante, ya que busca llegar a nuevos públicos: “Siempre estuve pensando en una gráfica convencional y salir de esa zona. Lo importante es aprender y renovarlo, nos debemos a una sociedad y les devolvemos arte”.










