Chiapas atraviesa un momento particular en su desarrollo turístico. Con la reapertura de zonas arqueológicas que llevaban años cerradas al público y el auge de destinos naturales antes conocidos solo por viajeros muy específicos. El estado se está posicionando como un referente del llamado turismo experiencial. Aquel que prioriza vivir un lugar, su historia, su naturaleza, su gente, por encima de simplemente visitarlo.
Toniná, un sitio maya que vuelve a manos públicas
Uno de los movimientos más significativos ocurrió en marzo de 2026, cuando el Gobierno de México decidió recuperar 9.22 hectáreas de la zona arqueológica de Toniná. Se trata de una de las ciudades mayas más relevantes de Mesoamérica. Tras varios años en los que parte del terreno permaneció bajo propiedad privada, la medida se concretó mediante un decreto de expropiación por causa de utilidad pública. El objetivo era garantizar la protección, conservación y recuperación de la zona arqueológica y mantenerla bajo administración pública. Segundo Guillén, secretario de Turismo de Chiapas, explicó que la estrategia busca devolver el patrimonio cultural a las comunidades. La intención es impulsar proyectos vinculados a la naturaleza y la conservación. El resultado ya es medible. Toniná superó en número de visitantes a Yaxchilán, otro sitio arqueológico histórico del estado. Consolidándose como una de las opciones más visitadas del circuito maya chiapaneco.
Una economía que depende cada vez más del turismo
El turismo pesa cada vez más en la economía chiapaneca: según el INEGI, el sector aporta alrededor del 10% del PIB estatal. Y la actividad hotelera y de servicios turísticos sostiene, de forma directa o indirecta, a más de 750,000 personas. Esta cifra equivale a cerca de una de cada ocho habitantes del estado. Este peso económico ayuda a explicar por qué el gobierno estatal ha priorizado abrir nuevos sitios y facilitar el acceso a los que ya existían. De esta manera, no se concentra la inversión en un solo destino.
El Mundial 2026 como ventana, aunque Chiapas no haya sido sede
Aunque Chiapas no ha albergado partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Secretaría de Turismo estatal diseñó «rutas mundialistas». Estas fueron pensadas para los aficionados que tuvieran días libres entre partidos disputados en otras ciudades del país. Estos itinerarios cortos combinan el Cañón del Sumidero, el Pueblo Mágico de Chiapa de Corzo, los andadores y la marimba de San Cristóbal de las Casas, y el mundo maya de Palenque. A este último destino también se puede llegar en el Tren Maya. La apuesta era que el Mundial pudiera servir de vitrina internacional. Y así destacar a un estado que, históricamente, ha quedado fuera de los circuitos turísticos más promocionados del país.
Turismo digital y otras formas de entretenimiento durante el viaje
El crecimiento del turismo experiencial en Chiapas también coincide con hábitos más amplios de consumo digital entre los viajeros. Durante los largos trayectos entre destinos, los turistas suelen recurrir a diversas formas de entretenimiento digital. En un estado como Chiapas, las distancias entre Toniná, San Cristóbal, Tzimol y Palenque pueden requerir varias horas por carretera. Entre las herramientas que utilizan se encuentran las aplicaciones de streaming, los mapas y las plataformas de reservación. Dentro de esta oferta también existen plataformas de casinos online en México dirigidas exclusivamente a usuarios adultos y sujetas al marco regulatorio mexicano. Este tipo de servicios forma parte del ecosistema de entretenimiento digital disponible en el país y su funcionamiento está sujeto a requisitos relacionados con la identificación de los usuarios y el juego responsable.
El turismo físico está cada vez más orientado a experiencias auténticas y de contacto con la naturaleza o el patrimonio. Y el entretenimiento digital, por su parte, acompaña a los viajeros en sus trayectos. Esta coexistencia refleja cómo ha cambiado el consumo del ocio en general. No solo en Chiapas sino en la mayoría de los destinos turísticos del país.
Tzimol, el otro extremo de la experiencia chiapaneca
Mientras Toniná representa la vertiente arqueológica del turismo experiencial. Tzimol ilustra su versión más orientada a la naturaleza y la aventura. Este pequeño municipio, ubicado cerca de Comitán de Domínguez, es la puerta de entrada a las Cascadas de El Chiflón. Uno de los saltos de agua más conocidos de Chiapas. Además de espacios como el Parque El Ojo de Agua y recorridos privados como «Las 3 Tzimoleras». Dentro de un rancho que ofrece caminatas, miradores y actividades de contacto directo con el entorno natural. A diferencia de los grandes sitios arqueológicos, Tzimol atrae a un perfil de viajero que busca actividades físicas y paisajes poco masificados. Generalmente como parte de rutas de varios días por el sur de Chiapas.
Un estado que apuesta por la diversidad de su oferta
Chiapas combina la reapertura de sitios históricos, el impulso de rutas ligadas a un evento internacional como el Mundial y el crecimiento constante de destinos naturales como Tzimol. Con ello, construye una oferta turística que no depende de un solo atractivo. Esta diversificación, respaldada por cifras que muestran el peso del turismo en la economía estatal, permite hablar de un estado que, de Toniná a Tzimol, está ampliando su presencia dentro del turismo experiencial mexicano.










