Roger Heli Diaz Guillén
Chiapa de Corzo, Chiapas
Según datos de la ONU, existen más de 476 millones de indígenas en el mundo diseminados en 90 países, que representan poco más del 6.2% de la población mundial y el 15% de poblaciones desfavorecidas y vulnerables.
En Chiapas, los pueblos indígenas representan una tercera parte de sus municipios y una cuarta parte de su población, con el 28.2% (1,459,648 habitantes mayores de 5 años), siendo el segundo estado -después de Oaxaca- con mayor población indígena en México, seguidos por Yucatán, Guerrero, Hidalgo, Quintana Roo y Campeche, lo que lo ubica como entidad prioritaria y estratégica en la atención a los derechos humanos colectivos relacionados con la tierra, territorio, lengua y autodeterminación.
Reconoce la constitución política de Chiapas a 12 pueblos indígenas: Tzeltal, Tzotzil, Chol, Zoque, Tojolabal, Mame, Kakchiquel, Lacandón, Mochó, Jacalteco, Chuj y Kanjobal, no considerando a los pueblos Akateco, Jakalteco, K’iches, Tekos y Qatok, de los que existen pueblos en Chiapas; llamando la atención que el pueblo indígena Mochó no se encuentre considerado en la lista de 68 pueblos indígenas que el gobierno federal reconoce como existentes, como se observa en el listado de las páginas 11 y 12 del Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales: Variantes Lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas, publicado el lunes 14 de enero de 2008 en el Diario Oficial, elaborado por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI); de lo que se concluye que Chiapas cuenta con 11 pueblos indígenas, desapareciendo oficialmente el pueblo Mochó.
De los 68 pueblos indígenas de México, 16 se encuentran en peligro de extinción, por su número de hablantes; cuatro pueblos desaparecieron del 2015 (72) al 2020 (68), entre los que se encuentra en Chiapas el pueblo Mochó y en vulnerabilidad a los Lacandones, con no más de 1,130 hablantes, según datos del Censo INEGI 2020; teniendo los chiapanecos como referencia la extinción de la lengua Chiapaneca, de la familia lingüística Otomangue, que se hablaba en el pueblo de Chiapa de Corzo y toda la depresión central del estado, registrándose el dato de que el último hablante vivió hasta los años 1950-1960.
En este contexto, nos preguntamos: ¿cómo revertir la desaparición de los pueblos y lenguas indígenas? Observando que la educación basada en la identidad y patrimonios culturales y los indicadores de salvaguardia de la UNESCO-ONU abonarían al sostenimiento, iniciando por documentar, educar y aplicar las lenguas indígenas en los procesos educativos en escuelas y familias, revalorando en los niños y jóvenes la importancia de las diversas lenguas como formas de ver y explicar la vida y como herramienta de comunicación.
El sostenimiento de las comunidades y pueblos indígenas y sus lenguas, es una materia donde se debe trabajar para fortalecer la identidad, pertenencia, saberes, expresiones culturales y formas de vida, asumiéndolo como patrimonio y derecho humano colectivo que sostiene la paz, convivencia, multiculturalidad y libertad.
¡Es un tema de Chiapas que fortalecerá su grandeza, colorido y multiculturalidad!










