Editorial Océano de México
Diario de Chiapas
El llanto del aire es una distopía llena de fuerza y originalidad. Entrelaza ciencia ficción, tensión política y una sensibilidad profundamente humana.
En un futuro lejano en el que la humanidad domina los viajes interestelares y se expande por la galaxia, los planetas más aptos para ser habitados son ocupados por los países más ricos de Madretierra mientras los planetas agrestes e inhóspitos son cedidos a las naciones pobres.
El llanto del aire, primera entrega de Kuk’aán: la saga de los mecanoides, nos sitúa en un futuro donde la humanidad ha dejado atrás a Madretierra (envenenada y agotada) para expandirse por la galaxia. En ese contexto, Cuicatlán, “la tierra del canto”, un planeta marginal, árido, barrido por vientos que parecen susurrar sombríos lamentos, relegado a la lista de reservas no prioritarias, se convierte en escenario de una inquietante misión de terraformación. Terraformar es un proceso sencillo y automatizado, pero el planeta guarda un peligroso secreto que ya ha cobrado algunas vidas y lo que debía ser una misión de rutina se transforma en una lucha por la supervivencia.
En su solitaria base, custodiada por mercenarios, robots e inteligencias artificiales, nada es lo que parece. Ulises Armada, joven científico recién egresado de la Academia, llega para ocupar el lugar de su antecesor, fallecido en circunstancias extrañas. Ecos de antiguas presencias, silencios que observan y un pasado borrado, emergen entre la arena.
Con precisión y mirada crítica, Bef despliega un universo donde la colonización espacial repite los patrones de despojo, inequidad y olvido. ¿Qué oculta Cuicatlán bajo su arena rosa? ¿Qué acecha, desde el subsuelo, en un planeta donde los humanos no fueron los primeros en llegar? En su centro, una pregunta incómoda: ¿qué estamos sembrando allá afuera, si no hemos entendido lo que dejamos atrás?










