Agencias
El desánimo derivado de los problemas cotidianos, la situación económica y los enfrentamientos por posturas políticas antagónicas, al ser difundido por redes sociales genera el llamado mal humor social. Este fenómeno puede conducir a una convivencia ríspida entre vecinos e incluso a alteraciones emocionales, pero es factible revertirlo si todos colaboramos para modificar tales estados de ánimo.










