El tapir, un vecino poco conocido

Agencias
El Tsíimin, (tapir, Tapirella bairdii) que en maya significa caballo de monte, vaga libre por la Selva Maya desde hace mucho tiempo, con apariencia de elefante, cuerpo de burro y pariente del caballo, vive entre nosotros, pero poco sabemos sobre él.
En ocasiones al caminar por la selva se escucha un sonido fuerte al quebrarse las ramas, como el de un tractor que abre su camino entre la maleza. Si tenemos algo de suerte podremos ver una sombra de color café oscuro que se pierde a lo lejos, corriendo por debajo del dosel a la sombra de los chicozapotes, o de algún otro árbol frutal. Sin embargo, pocas veces logramos identificar qué animal fue el que escuchamos, estos eventos han alimentado la imaginación de muchas personas en el sureste de México, pues se cuentan historias de un animal muy grande y fuerte que corre entre la maleza aplastando todo a su paso, tanto que en algunos lugares en épocas prehispánicas existía la leyenda que usar correas hechas con el cuero de este animal transmitía una fuerza sobrenatural, y con el polvo de sus pezuñas se hacía una infusión que podría curar enfermedades cardiacas y hasta detener las hemorragias.
Muy pocas veces se puede identificar que dichos eventos son causados por uno de los animales más tímidos y sigilosos, pero a la vez más grande de todos los bosques tropicales americanos, se trata del tapir centroamericano (Tapirella bairdii), el mamífero terrestre más grande de Latinoamérica. Es un animal robusto, que a los ojos de cualquier persona parece un cerdo grande o un burro mediano, y que cuenta con un rostro particular, con una nariz larga que nos recuerda a un pequeño elefante. El tapir es parte de un grupo de herbívoros llamados perisodáctilos, entre los que se incluye a los caballos, asnos, cebras, y los rinocerontes, todos ungulados con dedos impares.
El tapir o danta como se le conoce localmente, es una especie muy importante para los bosques tropicales. Es considerado un “jardinero de la selva” porque consume una gran cantidad de semillas, las cuales dispersa a través de sus heces, fomentando la germinación de plantas a lo largo del bosque y la consecuente regeneración de varias especies de árboles. El tapir tiene una estrecha relación con zonas húmedas, ya que requiere consumir una gran cantidad de agua, principalmente durante la temporada de sequía (alcanzando temperaturas hasta de 40 °C), razón por la cual visita los cuerpos de agua regularmente. El agua le ayuda a digerir la fibra que consume, además de refrescarse y bajar su temperatura corporal, por lo que es relativamente común encontrar algunos individuos dentro de cuerpos de agua en el interior de la selva, sobre todo en la época de secas.

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