Emmanuel Grajales Clavel
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
El “boom” latinoamericano casi siempre es asociado a las figuras masculinas que predominaron en la literatura en esos años: Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, entre otros, pero en ese movimiento, que también fue una estrategia de marketing literario para las letras hispanoparlantes, tuvo representantes femeninas, que por omisión de la crítica u otra cuestiones socio-políticas, fueron invisibilizadas del campo literario.
No obstante, los estudios de género en literatura, la reivindicación de sus obras y la recepción actual, dio pauta para reconocer a las representes femeninas que contribuyeron a ese movimiento tan significativo en nuestro continente. Esta deuda histórica hacia las mujeres en el boom, es resuelto con una meticulosidad, escrutinio y criterio solido en el libro Las calladas del boom de Evelina o Eve Gil, una escritora y crítica literaria sonorense.
El presente libro, publicado por el sello editorial de NitroPress, según la propia autora en el prólogo del mismo, surge a raíz de una inquietud que tuvo cuando cursó la licenciatura de literatura allá en su tierra, cuando se dio cuenta que en las aulas poco se hablaba de las escritoras mujeres, con la excepción de Sor Juana Inés de la Cruz. Sumado a esa falta de referentes femeninos y de críticas misóginas de docentes e investigadores hacia las pocas escritoras referentes, Eve Gil decidió emprender una investigación, ardua y satisfactoria para establecer a Las calladas del boom.
Para este libro elige rigurosamente a 20 autores: Dulce María Loynaz, Silvina Ocampo, María Luisa Bombal, Josefina Vicens, Armonía Sommers, Elena Garro, Clarice Lispector, Aurora Venturini, Marta Traba, Rosario Castellanos, María Luisa Mendoza, Inés Arredondo, Luisa Josefina Hernández, Elena Poniatowska, Nélida Piñón, Rosario Ferré, Luisa Valenzuela, Albalucía Ángel, Marvel Moreno y Cristina Pero Rosi.
Las selección y mención de estas escritoras, corresponde a un orden cronológico, pero es una rigurosa y titánica tarea el hecho de nombrarlas, ya que algunas de ellas fueron precursoras, otras ya estuvieron en sintonía y temática con el boom, y algunas eran las remanentes, siendo más representantes del postboom.
A lo largo de estas 20 biografías, la autora nos adentra a ellas con una frase simbólica y representativa hacia su personalidad intima que sería fundamental en sus obras. Si bien el texto es sólido en cuanto a la información vertida, Eve a través de su prosa hace amena su lectura; de hecho a pesar del rigor en los datos, la autora lo resuelve como si se tratará de anécdotas, que adentran al lector en la intimidad de las escritoras.
Ella no escatima en romantizar a las autoras, no las victimiza tampoco, las muestra tal cual, haciendo énfasis en lo paralelismos con su vida personal y los hechos ficcionales que retratan en sus novelas, cuentos o demás narraciones. Lo anterior se ve reflejado en citas que contrastan la calidad y el valor literario de cada una de ellas.
Finalmente, este libro es muy oportuno, ya que se demuestra que el boom tuvo grandes referentes femeninos, que hoy por hoy y gracias a titánicos esfuerzos intelectuales y de reivindicación, tal y como lo hace Gil en cada línea plasmada en este libro, el cual nos deja como tarea nuevas lecturas que nos darán una mayor dimensión de la exquisitez del boom latinoamericano.










