Una vida con vida Edwin Rivera, entre guitarra y la poesía

Jorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas [email protected]

Poeta nacido en la colonia Nueva Palestina, municipio de Ángel Albino Corzo, 1988.
Hasta los 14 años vive en su natal pueblo, disfrutando de lo más puro de la naturaleza e impregnando sus letras de café; los versos nacen de las hojas de su vida e imprime aroma en cada idea.
Siendo un adolescente llega a Jaltenango de la Paz, para cursar su educación media superior.
Muy cerca de la Reserva El Triunfo, Edwin Rivera Hidalgo, se involucra con personas dedicadas a la música y descubre en él la sensibilidad por la combinación ordenada de ritmo, melodía y armonía, que resulta agradable a sus oídos.
Conoce destacados músicos que le ayudan a perfeccionar su arte y se enrola al grupo Rodeo Max, donde conoce el acorde de su existencia.
En esos caminos llega Cesar Gordillo Utrilla, destacado guitarrista y maestro del Cobach 01, de la capital del estado. Ingresa al concurso de canto por esa institución educativa y llega así la oportunidad de representar a Chiapas a nivel nacional en el estado de Puebla, teniendo el Primer Lugar en la categoría de duetos.
Su vida da vuelcos en el sonido de su guitarra y, en el año 2016, escribe canciones y nacen sus primeros poemas cargados de música y de café.
Nos dice en entrevista el artista: “La poesía llega a mí a través de las vivencias, buscando la forma de comunicar, de decir, inclusive hasta soñar. Ahí nace la poesía como primera forma de expresión.
Cada día que pasa me sigo buscando, todos los días encuentro a un Edwin diferente, por eso escribo: para encontrarme e intentar vaciar el alma de todos aquellos fantasmas. Aunque el alma siempre da para más porque es infinita; sé también que escribir es una forma de ser eterno, espero me lean mucho las próximas generaciones”.
A fines del año 2021, nace su primer poemario titulado Mil noches contigo, bajo el sello de Soconusco Emergente.
El poeta actualmente radica en el municipio de Mezcalapa, Chiapas, en donde mezcla los acordes de las aguas mansas de las letras y la locución -sus más grandes pasiones- y a veces, solo a veces, rasga la tarde con algunas notas musicales que sale de las cuerdas de su alma.

Mil noches contigo

¿Quién dijo que para vivir necesito abrigo?
Si a veces la vida dura menos que un respiro.
Quizá solo entonces entienda el sentido de tus besos,
que pueden parar el tiempo y darme vida si lo necesito.

Pido que si vivo sean mil noches, y esas noches sean contigo,
pues no existe mejor refugio que tus brazos, que tus brazos tibios.

Pido que si vivo sean mil noches, y esas noches sean contigo,
después de eso podré morir dando gracias, gracias por haber vivido.

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