Una vida con vida…Jorge Gálvez Martínez

Jorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas [email protected]

Escritor, pensador y maestro, nacido el 4 de octubre de 1965 en el poblado Tierra y Libertad, Municipio de Jiquipilas, Chiapas, tercer hijo de 12 hermanos, de los señores Javier Gálvez Ramírez y Herlinda Martínez López.
En 1985, al terminar la preparatoria en su pueblo, llega a la capital chiapaneca e ingresa a la escuela Normal Superior de Chiapas, en la especialidad de Ciencias Sociales; realiza una segunda licenciatura en la UPN y cursa las maestrías en Ciencias de la Educación y Educación Secundaria.
El color del barro, de sus raíces, del camino donde corrió de niño, lo convirtió en poeta, se internó en la docencia y como profesor, le ha dado luz al conocimiento.
Obtuvo la filosofía de sus ancestros, de sus bisabuelos, que le enseñaron el valor de la palabra, de la vida, de la existencia, que lo hizo hombre de bien.
En su memoria lleva grabadas las escenas de la convivencia con sus seres queridos.
“Mis abuelos maternos, Dios los escogió para procurar la luz divina, los bisabuelos Alejo y Braulio vivían en la casa grande, hecha con sus propios esfuerzos, estaba construida en forma de escuadra con adobes cruzados, enormes pilares de ladrillos rojos, vigas y zopiloteros de madera de cedro; contaba con una sala y cuartos grandes, formidables corredores y pasillos, y una cocina monumental -dentro de ella, un colosal horno de ladrillo y barro rojo- todo su piso era de masa de barro negro”, escribe en su autobiografía, llena de añoranza bucólica.
Jorge Gálvez se ha nutrido de oxígeno, cuando el destino lo ha llevado al centro del deber en lo más retirado de la geografía chiapaneca; en la soledad se vuelca en las letras y retoma su camino de docente con olor a poesía.
“La poesía llega en mi soledad, en la reflexión sobre el mundo, en la observación de la maravillosa creación, pero más aún, en la necesidad de expresar lo que se siente y piensa. El arte como expresión de la belleza, debería estar en las calles y avenidas, en las plazas públicas, en espacios abiertos, pero no es así. Para la libertad es necesario el arte, me refiero a la conciencia libre del ser” nos dice.

La clemencia de tus ojos
Cuando llega la noche tus ojos rozan mi alma,
tu silencio sorprende, prudente arribas a mi aliento,
acompaña la soledad y el mutismo; es tu arma bendita.

Con ella el suave soplo de la brisa me hace tiritar,
me turba y enmaraña lo furtivo de mi ser; suspiro un poco
y dejo encantar gratamente mi aliento por tu discreta mirada.

Tus ojos fuliginosos alivian, inquietan, me azoran;
indefensa mi alma ha quedado.

El impulso de mi corazón palpita por tu mirada cauta,
mi espíritu burbujea y mis poros humean al sentir el fuego
de tu mirada; de aquellos pulcros ojos negros…

El también catedrático de la Normal Superior de Chiapas, es autor de los libros: Los desvelos de mi juventud y Las voces del delirio.
Jorge Gálvez se llena de sol, trabaja, escribe, piensa y de sus alumnos saca la savia que le da a sus escritos, que van llenos de filosofía de vida.

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Un comentario

  1. El arte, sin duda, debe promoverse, en tanto, la columna express arte es una buena forma de difundirla. y que mejor que el maestro de maestro, poeta de la vida, mi apreciado escrito Jorge Ever Gonzalez Dominguez, quien hace una labor extraordinaria al respecto.

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