TIEMPO A DESTIEMPO
Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas. [email protected]
“Los años y las generaciones han pasado sobre el pueblo, que un día decide recordarse y nos cuenta su historia.
Gestos, voces, anhelos, quedan intactos sobrevivientes en el proceso devastador de la memoria,
desprendido de la crónica inmediata y señalando lo fantástico de construir la historia con las tradiciones; los recuerdos de los abuelos, en un realismo que anula el tiempo y el espacio, que salta al sueño
y al recuerdo. Me transfiguro en multitud de colores y de tiempo, estoy y estuve a destiempo”.
TIEMPO A DESTIEMPO, libro de la escritora Maribeyner Morales Vázquez, donde narra la crónica del nacimiento de un pueblo.
En más de ciento cincuenta páginas, nos va dando detalles de la construcción de un pueblo y el desgarramiento de las tierras nacionales en los años treinta; y van apareciendo nombres de personas de esos tiempos, que se movían a la luz del empoderamiento de los ejidos y políticos que viven todavía en la memoria colectiva del pueblo chiapaneco.
La también poeta Maribeyner Morales, no desnuda al pueblo que se refiere: Cristóbal Obregón, del municipio de Villaflores, Chiapas.
En su narrativa nos lleva a un ambiente bucólico, entrañable, cronológicamente nostálgico.
“La historia de la ruta de comunicación es importante. Los caminos son los principales indicadores del desarrollo y contactos culturales, que han experimentado las distintas civilizaciones, transitar por ellos es recorrer, es vivir su historia…”.
En cuanto al nombre de la colonia Cristóbal Obregón, dice: “Un grupo de personas encabezado por el señor Lucio Aguilar quería que se le nombrara San Cristóbal, por ser el patrono del pueblo, el otro grupo que encabezaba Enrique León Vázquez, tenía como propuesta el de Álvaro Obregón, por haber sido asesinado ese año y que ésa era la mejor propuesta.
En una reunión en la casa ejidal y luego de diferentes argumentos por cada grupo, se llegó el acuerdo que, para evi- tar roces, tomaran el nombre de cada una de las propuestas, surgiendo así el nombre del pueblo: Cristóbal Obregón, en 1929”.
TIEMPO A DESTIEMPO, es un libro donde también encontramos cuentos, leyendas, mitos, poema y mucha crónica envuelta de figuras retóricas, que hacen amena su lectura.
SIN DESPUÉS
Nací un día, sin después, ni hoy, ni antes.
Nací por alguna razón de la existencia.
Nací ya con mi espacio, con mi trozo de cielo,
porque en la vida se busca un pretexto
en embriones fugaces. Con una sonrisa húmeda de lágrimas,
florecida en lágrimas de mi madre.
Me empujo al porvenir con eterno
equipaje,
mi yo, mi tiempo, mi dolor y mis
palabras fáciles…
Nací luz y para ser luz a los caminantes.










