Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
Unión Juárez, Chiapas,1990. Mujer efímera y vintage, amante de las letras, una mujer que encuentra en la poesía una forma de transformar su camino. Técnico en Fotografía y Diseño y amante del arte.
En 2018 recibió el nombramiento como difusora de la cultura y el conocimiento del arte en Unión Juárez, Chiapas.
Ha participado en el diplomado: Introducción del arte y la literatura indígena de Chiapas, así como en diferentes festivales, tales como: Festival Internacional de las Culturas y Las Artes Fray Matías De Córdova, Festival del Arte JAM ACH´ ULEL, primera y segunda edición.
La poesía de Dulce Violeta ha conquistado fronteras, se ha publicado en diferentes revistas locales, nacionales e internacionales.
La poeta creció en los pasillos de los estudios de revelado de su padre, que gracias a sus enseñanzas, puede ver más allá que una imagen.
Ha presentado cuatro exposiciones fotográficas y participado en diferentes conversatorios hablando del arte, de historia y cultura de su bello pueblo, así como la mujer dentro del arte, siendo pieza clave para la reciprocidad en apoyo y difusión a la cultura de la región Soconusco.
Escritora del alma, su particular forma de expresar el sentimiento con el más sutil sonido y murmullo de cada una de las letras plasmadas en una hoja, donde no solo se lee, si no que se siente y te lleva a viajar.
Actualmente se enfoca en la fotografía cultural y social de su entorno, donde se pierde en el oro de sus paisajes.
CARTA PARA
ANDRÓMEDA
Paga al corazón lo que te exija.
No te asustes, pero creo que también me he enamorado de tu ausencia, del vacío que me ha llevado a desmenuzar cada gota de lluvia que al caer se ha vuelto primavera.
No quiero perderte, pero si has de volar regálame de golpe tu partida y me sentiré querida por si consigo que vuelvas.
Un día de estos podré decir que existes, que no fue un invento haberte tenido al final del arcoíris y que viajamos al país de Alicia solo para rescatar el amor.
Un día de estos dejaré de buscarte en letras, evitaré vagar en historias que solo existen en mi cabeza. No quiero un antes y un después, no en la misma vida, quiero que seamos los valientes que tienen la certeza cuando ya lo han dado todo y así con espada en mano deciden pelear a muerte (amar).
Amo tus alas, tus besos encontrando mi piel, tus manos haciendo poesía con mis caderas, amo el mundo que encuentro en tu mirada, ahí donde pareciera que brota la paz de la montaña.
Amo que vengas a bailar en mi jardín, que te comas la prisa por quitarme la armadura y seguir abrazándonos siete vidas después.










