Vogue México y Latinoamérica / Ramón Barreto
El Museo de Arte de Dallas (conocido por sus siglas en inglés DMA) presenta la muestra Frida: Más Allá del Mito, que reúne más de 60 obras de Frida Kahlo (1907-1954) y que busca entender al ser humano, más allá del mito. La exposición está dividida en momentos clave de la vida de la artista y representa una oportunidad única para acercarnos a trabajos poco conocidos de la pintora.
El doctor Agustín Arteaga, director Eugene McDermott del DMA, y Sue Canterbury, curadora de arte americano Pauline Gill Sullivan del museo, fueron los encargados de idear esta muestra. “Sin duda hay algo de magia”, le comento a Arteaga en un recorrido exclusivo para Vogue México y Latinoamérica y él afirma. Y quizás esto no solo tenga que ver con el hecho de que en el mismo recinto se reúnan cinco autorretratos de Frida Kahlo, sino que también algunas obras, que hoy forman parte de colecciones privadas de todo el mundo, hayan llegado a Dallas.
Luego de ver a una Frida que amaba vestir como hombre desde pequeña, fotografiada ante LA lente de su padre, Guillermo Kahlo y otros fotógrafos importantes que se habían instalado en la Ciudad de México, es posible apreciar uno de los primeros autorretratos de la pintora.
Se trata de un trabajo que iba a ser obsequiado a uno de sus primeros amores: Alejandro Gómez Arias, titulado “Autorretrato con traje de terciopelo” de 1926, dos años antes de conocer, formalmente, a Diego Rivera. “En la firma se lee Frieda en lugar de Frida, su ropa está más relacionada con la moda astro-húngara, con la vestimenta europea, y el fondo y su cuello buscan hacer una suerte de referencia a Boticelli. Aquí ella aún no tenía el imaginario mexicano integrado a su discurso. Más adelante vemos cómo el país se vuelve parte esencial de su discurso y su preocupación como artista”, señala Arteaga.
Más adelante, entre viajes y algunas decepciones con Diego Rivera -quien no deja de ser una suerte de Genius loci de la muestra, marcándola de inicio a fin, tal y como ocurrió con la vida de Frida- vemos “Allá cuelga mi vestido o New York”, parte de la Colección FEMSA; una obra producida en los años 30 y que refleja su posición frente al sistema capitalista, luego de la destrucción del mural de Diego en el Rockefeller Center y que establece una suerte de collage protesta sobre los conflictos políticos y sociales después de la Gran Depresión.
En la muestra también destaca uno de sus pocos trabajos en el grabado, para la portada de un libro de Ernesto Hernández Bordes, en donde una de las figuras tiene un seno al aire que parece ser pellizado, en referencia a la obra clásica “Gabrielle d’Estrées y una de sus hermanas” y quizás un primer acercamiento a “Las Dos Fridas” (1939).
“Suicidio de Dorothy Hale”, una obra de 1939 que le fue encargada a Frida por la intelectual Clare Booth, al querer honrar la memoria de su amiga. Frida decidió realizar una mezcla de “ex-voto” que reflejó el momento en el que esta actriz que estaba en la ruina, decidió saltar por una ventana del edificio Hampshire de Nueva York. Booth intentó deshacerse de esta obra, aunque otros intelectuales la persuadieron de conservarla.
Pero quizás la verdadera magia surrealista del equipo del DMA, haya sido reunir cinco retratos representativos de la obra de Kahlo en el mismo lugar. Entre ellos, “Autorretrato con chango” (1945) y “Autorretrato con pelo suelto” (1947) en donde es posible sentir la impronta de la artista, así como los altos y bajos que vivió a lo largo de su vida, sus alter egos y el simbolismo que la llevó a borrar las fronteras entre lo figurativo y lo onírico.
Ya acercándonos a esta celebración de vida y muerte, temas recurrentes en Frida, es posible ver una fotografía de la pintora en plena producción de “Naturaleza Viva”, postrada en su cama, con la paleta en la mano izquierda y con Diego como su ángel custodio, o quimera, da las últimas pinceladas. “Las frutas, siempre abiertas, siempre en ese juego de seducción, de vida; las raíces que la anclaban a su tierra, el sol, en una especie de autorretrato, al final una celebración a la vida”, concluye Agustín Arteaga frente al cuadro que también engalana esta muestra en el DMA.
Frida: Más allá del mito. Hasta el 17 de noviembre de 2024 en el Museo Arte de Dallas y presentada por Texas Instruments. Un espacio que fusiona arte contemporáneo y coleccionismo, atrayendo a la escena cultural internacional.










