Agencias
Con ayuda de murciélagos, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recuperarán la variabilidad genética del agave que lo hará florecer y ser más resistente a enfermedades detonadas por el cambio climático. Rodrigo Antonio Medellín Legorreta y Luis Enrique Eguiarte Fruns, ambos investigadores del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM, explicaron que estos mamíferos y los agaves tienen una íntima interdependencia que beneficia a ambos, pues alimentar a los murciélagos con flores de los agaves les da energía para que vuelen en búsqueda de otras plantas de la misma especie y polinicen el cultivo.
En 2016, los productores de tequila ofrecieron al mercado 300 mil botellas de esta bebida amigables con los murciélagos o batfriendly, lo que atrajo la atención del mundo porque se trataba de una iniciativa amigable con la biodiversidad, sustentable y además que beneficiaba a agaves y murciélagos.
Los científicos indicaron que mantener la diversidad genética de la planta es fundamental para su supervivencia y que se adapte a nuevas condiciones ambientales para no poner en riesgo a la industria.
En el marco del Día Internacional del Tequila, que se celebrará el próximo 24 de julio, los expertos enfatizaron que el problema es que la diversidad genética de los agaves silvestres suele ser alta, pero debido al manejo y clonación de plántulas del A. tequilana Weber var. azul su variación genética actual es muy baja por lo que han pedido a los productores permitir que los agaves florezcan para incidir en la polinización natural por murciélagos.










