Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1934.
Vivió en el Distrito Federal, donde estudió la carrera de Derecho. Fue funcionaria del Poder Judicial de la Federación.
Después de jubilarse volvió al terruño, donde radica actualmente y se dedica a pintar, leer, escribir.
Poeta de alto vuelo, sus poemas para niños han sido musicalizados por su hermano Valentín, con quien formó el grupo musical y teatral Hermanos Rincón.
Entre sus producciones literarias se encuentran: el libro de crónica noticias para Vanja Yaro, poemarios La Gatita Pinta, [selección de nueve poemas publicado por la Enciclopedia Colibrí], La Infantina está Enfadada [poema ilustrado, coeditado por CONACULTA y UNAM en 1998].
Una amplia selección de sus poemas aparece en el libro: Deja un Rastro de Luz, de Nostra Ediciones, 2007. Su libro Canta la Fuente, haikús, forma parte de los Libros del Rincón, incluido por la SEP dentro del programa de la Comisión del Texto Gratuito y el titulado Camino de Plata (Nostra Ediciones, 2017) fue seleccionado también por la Secretaría de Cultura, como material de lectura para las bibliotecas y las aulas de las escuelas de la República.
“Desde que tengo uso de razón, las letras han estado conmigo y me han servido para comunicarme, expresarme, por eso no concibo estar fuera del ámbito de las letras.
La literatura tiene diversas vertientes, una de ellas es comunicar a la gente. Como vertiente artística, es aportar lo que uno quiera y pueda para deleitar a los demás.
Considero que un artista no tiene ninguna misión en especial, pero quien escribe tiene el deber de hacerlo correctamente, para que su participación sea un beneficio y no algo que desoriente o lleve a error.
El escritor es la cereza del pastel, por eso debe tener formación, inspiración, vocación.
Hasta este momento de mi vida, estoy satisfecha con lo que he hecho y abierta a lo que pueda venir”.
La poeta enciende la mañana con sus pinceles, donde le da movimiento a la vida y entierra su poesía en el verano fértil de la existencia.
Gilda Rincón pertenece al grupo cultural Décima Musa y escribe con un pincel y pinta con una pluma fuente.
Al árbol de caoba que hay en
el patio de la escuela
Árbol hermano, sombra poderosa
que en marzo no te llenas de flores amarillas
como las primaveras, ni tiernas y
rosadas como el matilisguate,
sino de duros, grises corazones,
apretados por dentro, de semillas amargas.
Así te quiero, árbol, porque quizá yo tuve un día cualquiera
un corazón que ya no pudo más
y se rompió en pedazos, y en su explotar amargo
los lanzó sin mirar a quién herían.










