La Expresión Fonoestésica: sensaciones a través de la voz
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
(Primera de dos partes)
La moderna ingeniería del lenguaje, ha puesto de manifiesto con gran claridad que en el habla se entrelazan, junto al uso de la lengua, otros sistemas expresivos que enriquecen y complican cualquier comunicación oral. La descripción y el estudio de este fenómeno separando lo estrictamente lingüístico -es decir, lo que en el habla está directamente vinculado al texto escrito de todos aquellos fenómenos sonoros que expresan aspectos descriptivos, emocionales, o enfáticos que son independientes de la estructura de la lengua- ha sido tratado ya extensamente desde hace varias décadas.
Los nombres que los distintos estudiosos han asignado a este tipo de rasgos sonoros son muy diversos: se les ha llamado factores ecto-semánticos, rasgos fonoestilísticos, expresividad sonora, indicios fisiognómicos, etc.
Las corrientes actuales están optando por enfatizar que es insuficiente hablar de rasgos paralingüísticos y extralingüísticos, para proponer un modelo que explique toda la expresividad sonora de la voz. En este sentido, se considera necesario agrupar bajo un único concepto a todos los rasgos no lingüísticos que se utilizan en la expresión oral, para enfrentar, después, a este concepto estudiándolo como un sistema complejo en el que se articulan distintas funciones expresivas bien diferenciadas, que interactúan con la información semántica de la lengua.
Asi mismo, la comunicación de actitudes como el bienestar, la agresividad, el decaimiento o el rechazo utilizando los sonidos de la voz, no solo provienen de un estadio protolingüístico, sino que ni siquiera es un patrimonio exclusivo del homo sapiens, por ello es factible adoptar para este sistema expresivo que comunica aspectos descriptivos, emocionales o enfáticos mediante rasgos sonoros, la denominación de expresión fonoestésica, definiéndola como la expresividad sonora transmitida mediante los rasgos de la voz, que comunican acústicamente información sobre el gesto, la actitud, el estado emocional, el carácter, el aspecto físico y el contexto de un emisor; o bien sobre la forma, el tamaño, la textura, el tipo de movimiento, etc., de aquello que describe oralmente el emisor.
Estos rasgos sonoros no pertenecen a las formas léxicas ni a las formas gramaticales, ni son tampoco útiles para identificar fonemas o diferenciar unas estructuras lingüísticas de otras. El vocablo fonoestésica, parece adecuado para nombrar este tipo de expresión sonora, en tanto que recoge en una sola palabra dos conceptos fundamentales que la describen con exactitud: la raíz “fono” proveniente del griego “phoneo”, que significa emitir la voz; y la raíz “estes” del griego “aisthesis”, que expresa: “sensación” o “tener la percepción de”. En suma, al nombrar la expresión fonoestésica se está hablando de la capacidad para expresar y percibir sensaciones a través del sonido de la voz, en su estadio más básico y primario…
Continuará.










