Climaterio y Menopausia: asimilación del proceso de cambio
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas. [email protected]
A las mujeres entre 45 y 59 años, les resulta difícil la asimilación del proceso de envejecimiento debido al temor a la pérdida de belleza, juventud y atractivo sexual, lo que ocasiona muchas veces la disminución de su autoestima y del valor social.
En dicha edad, la población femenina se convierte en el centro de la dinámica familiar y de la administración económica del hogar; asimismo, aumenta su responsabilidad como cuidadora de padres o suegros, ahora convertidos en adultos mayores, así como de los nietos. Por otra parte, la doble jornada es más agresiva, hay recarga de las actividades domésticas, se incrementan las responsabilidades familiares y sociales, por lo que una inadecuada dinámica familiar recrudece la gravedad de los síntomas climatéricos. Aunque tanto la mujer como el hombre se enfrentan a similares presiones, la primera experimenta susceptibilidades específicas asociadas con su organismo. La fémina en los años posteriores a la menopausia, concibe a la vida o centra su interés no en alcanzar una mayor longevidad, sino en alcanzar el bienestar físico, mental y social, o lo que es igual, calidad de vida.
A continuación, se mencionan algunas repercusiones de esta etapa:
Irritabilidad: Es uno de los problemas del ánimo que con mayor frecuencia presentan las mujeres durante el climaterio y la menopausia; se acompaña de síntomas depresivos y se manifiesta por enojo, tensión, comportamiento hostil, sensibilidad, intolerancia, frustración y por síntomas físicos, tales como disforia, tristeza, vulnerabilidad y alteraciones en la autoestima.
Insomnio: Se define como la dificultad para conciliar el sueño; existe una correlación muy alta entre los bochornos y los problemas en el sueño.
Autoestima: Esta constituye un marco de referencia para interpretar la realidad externa y las propias experiencias, las cuales influyen en el rendimiento, condicionan las expectativas y la motivación, así como también contribuyen a la salud y al equilibrio psíquico. Es obvio que aquellas mujeres que tienen una personalidad equilibrada, una autoestima adecuada, evidente satisfacción con su vida sexual, familiar y personal, experimentan un climaterio menos sintomático y asumen estos cambios positivamente. Efecto contrario se observa en las pacientes con disminución de la autoestima, quienes expresan con mayor severidad el síndrome climatérico, de manera tal que en la baja autoestima influye el deterioro de la imagen, el no logro de las metas trazadas y la realización personal disminuida.
Disfunción sexual: Existe la hipótesis de que la disminución de estrógenos y andrógenos durante la menopausia natural o quirúrgica, puede ser la responsable de alterar la función sexual; sin embargo, se sabe que existen una serie de factores que también pueden afectar la función sexual, como son: el abandono de las relaciones sexuales, la edad, los problemas físicos o mentales, la salud deteriorada o la pérdida de la pareja.










