Teorías consensuadas: maltrato a adultos mayores

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]

La violencia es considerada un problema de Salud Pública que está presente en distintos ámbitos de desarrollo del ser humano e incluso se percibe como parte de la condición humana. El maltrato vulnera los derechos y la dignidad, como consecuencia del abuso de poder hacia una persona que se encuentra en una situación de desventaja e inferioridad debido a sus limitaciones, ya sea por razón de edad, género o pérdida de capacidades.

Las víctimas de la violencia se encuentran en todos los grupos etarios, siendo especialmente reconocido el maltrato a las mujeres, niños y ancianos. La violencia comprende agresiones psicológicas, físicas y sexuales, abandono y, especialmente en los ancianos, se agrega el abuso económico o patrimonial por parte de familiares u otras personas ajenas a la familia. La vulnerabilidad biológica, psicológica y social del anciano, como también el hecho de que no siempre es autovalente -por lo que depende del cuidado de otros, miembros de su familia o terceros-, favorecen los malos tratos.

Las condiciones actuales de aumento de las expectativas de vida -en que ya se habla de una cuarta edad-, de “falta de tiempo”, de viviendas estrechas, agudizan este problema. Así, los adultos mayores se transforman en una carga, en un peso que soportar, en una molestia para sus familias, lo que trae como consecuencia la “externalización” del problema, entregando el cuidado a una institución.

Existen teorías consensuadas, que tienden a explicar por qué se produce el maltrato a adultos mayores. Entre estas causas se encuentran el estrés del cuidador, el cual se asocia el maltrato a factores de estrés externos, relacionados al cuidado y que superan la capacidad del cuidador. El cuidador no tiene apoyo de otros, ni ha sido capacitado para brindar los cuidados requeridos y, a esto se suma la percepción de desventajas sociales tales como desempleo, problemas económicos, otros.

Teoría de la dependencia de la persona mayor, que incrementa la carga al cuidador e incluso la conducta del anciano puede provocar o mantener situaciones de maltrato; teoría del aislamiento social, que considera este aislamiento clave en la aparición del maltrato, ya que predispone al cuidador a estrés y violencia.

Por otro lado, también se puede aducir que individuos que fueron maltratados en su niñez, es probable que repitan esta conducta, postulando así que, que tanto la conducta normal como la anormal, son producto del aprendizaje.

Y, finalmente, se expone el Modelo ecológico multidimensional, que es la teoría más completa, ya que integra a los sistemas y entornos que intervienen en el maltrato. Obedece a aislamiento social, cuidadores o ancianos sin redes de apoyo. El efecto más devastador para la víctima es la indiferencia, humillaciones y, de la sociedad, falta de sensibilidad y compasión.

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