Estereotipos y prejuicios
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
El término estereotipo fue introducido y utilizado en su sentido psicosocial, para designar las “imágenes en la cabeza” que se forman al tratar las informaciones. Dicho término se tomó de la imprenta, el cual es utilizado para designar los clichés para la tipografía de letras. Este concepto ha sido utilizado y desarrollado en psicología social para nombrar al fenómeno de esquematización, que consiste en seleccionar y simplificar un conjunto de creencias que permiten interpretar y juzgar el comportamiento de los demás en relación con esta simplificación.
En este sentido, se observa que los estereotipos están estrechamente ligados a los prejuicios. Los prejuicios designan los juicios hechos de sentimientos negativos hacia los individuos o los grupos que tienen una pertenencia social distinta a la propia, lo que causa por lo general, un rechazo. Un prejuicio es una actitud, lo que implica una dimensión evaluativa acerca de un grupo social particular. Los estereotipos sirven de base a los prejuicios y estos últimos tienden a exteriorizarse en comportamientos negativos designados bajo el término de discriminación. En este caso, no se trata solamente de juicios o de sentimientos desfavorables, sino de actos de intolerancia que consisten en rechazar, excluir las personas frente a las cuales uno tiene prejuicios.
La discriminación es un comportamiento negativo no justificable, emitido contra miembros de un grupo social dado. La discriminación no puede ser vista separada de los estereotipos y prejuicios; sin embargo, se ha determinado que hay discriminación sin la existencia clara y evidente de un prejuicio. “Los prejuicios designan los juicios hechos de sentimientos negativos hacia los individuos o los grupos que tienen una pertenencia social distinta a la propia, lo que causa por lo general, un rechazo”.
Los estereotipos y los prejuicios tienen, básicamente, un origen sociocultural. En esta línea, la socialización se ha definido como un factor determinante. Los estereotipos y prejuicios forman parte de la herencia cultural, son transmitidos al mismo tiempo que las normas, las costumbres y las maneras de comportarse que son compartidas por los miembros del grupo. A lo largo de su vida, el individuo aprende las normas y los valores que caracterizan al grupo al cual pertenece. Al mismo tiempo, estas normas y valores influencian sus actitudes y comportamientos. Por otra parte, se ha encontrado, en estudios hechos sobre los prejuicios, que estos obedecen a una actitud etnocéntrica, es decir, una tendencia a referirse a los valores de su grupo de pertenencia como valores universales y, partiendo de ellos, acercarse a quienes se nos parecen y rechazar a quienes son diferentes.










