La Expresión Emocional y los Estilos Afectivos
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
La función informativa que tiene la Expresión Emocional de un adulto para un niño, recibe el nombre de Referencia Social. Un bebé se encuentra indefenso ante el entorno que le rodea y es incapaz de comprender por sí mismo si las cosas o personas que se encuentra a su paso, pueden ejercer una influencia negativa o positiva sobre él.
El primer mecanismo educativo de los padres o cuidadores es, sin duda, la comunicación a través de Expresión Emocional. Un ejemplo ayudará a clarificar esta cuestión: un padre y su bebé se encuentran con un extraño. El padre saluda al extraño de forma positiva, con una sonrisa y un tono de voz alegre. Informado por la actitud emocional de su padre, el bebé puede mostrar una disposición mayor de lo normal a aproximarse al extraño.
La conducta de los bebés está organizada con base a dos sistemas distintos: el sistema de apego, que garantiza el mantenimiento de contacto entre el niño y la madre o cuidadora y, el sistema exploratorio, que orienta la investigación de los objetos novedosos en el entorno inmediato. De acuerdo con estas dos necesidades del bebé, se debe concebir la expresión facial del adulto como una señal que activa o inhibe el sistema exploratorio.
Lo anterior deriva a los Estilos Afectivos de los sujetos, los cuales sintetizan un conjunto de rasgos emocionales que poseen cierta estabilidad como respuesta a una situación determinada. Estos rasgos se perfilan en la infancia y acompañan al sujeto a lo largo de su trayectoria vital.
Se pueden diferenciar cuatro estilos afectivos:
*El apegado seguro. Su comportamiento afectivo se caracteriza por mostrar curiosidad por lo que le rodea y tener confianza en sí mismo y en los demás. Es sociable, autónomo y posee un elevado nivel de autocontrol. Muestra una buena capacidad de adaptación a las diferentes situaciones y circunstancias.
*El apegado ambivalente. Manifiesta inseguridad en su comportamiento, se queja habitualmente del comportamiento de los demás, es dependiente y posee una escasa habilidad de autocontrol. Tiene dificultades para explorar y afrontar las situaciones novedosas y posee un auto concepto más negativo.
*El apegado alejado. Rehúye de las relaciones interpersonales, es exageradamente autosuficiente, frío y distante, se excede en el autocontrol.
*El apegado temeroso. Necesita relacionarse con los demás, pero teme hacerlo y se aísla. Posee un bajo auto concepto.










