Pérdida del vínculo afectivo: duelo
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
De la pérdida del vínculo sentimental con la pareja se puede ocasionar un tipo de “Duelo”, que proviene del latín Dolus (dolor) para referirse a una respuesta emotiva que aparece a causa de la pérdida de algo o alguien. Uno de los primeros estudios relacionados al proceso de duelo, fue abordado por Freud en su libro “Duelo y Melancolía”, para referirse a la reacción frente a la pérdida de una persona. El duelo por ruptura comparte características similares a la de un duelo por fallecimiento, salvo que implica la toma de decisión de alguna de las dos partes, de terminar con una pareja que se había constituido libremente y con expectativas en común.
Este tipo de pérdida del vínculo afectivo se presenta comúnmente en el diario vivir de las personas, el cual interfiere en diversas áreas como la familiar, física, laboral y social. Cuando se consolida una relación y se crea un proyecto de vida en común, ambos miembros de la pareja deben encarar cambios importantes en su estilo de vida y en el sistema de seguridad emocional de cada cual, a fin de lograr un acoplamiento mutuo. De ese modo, en la pareja se abre un espacio de vinculación en el cual los demás quedan excluidos; así, perder a una pareja es perder una fuente de seguridad. De modo similar, la amenaza de pérdida despierta ansiedad y la pérdida afectiva ocasiona pena, tristeza, mientras que cada una de estas situaciones es posible que despierte rabia.
En el duelo, se presenta un desequilibrio en el área cognitiva experimentando situaciones dolorosas y estresantes ligadas a pensamientos negativos, olvidos frecuentes y embotamiento afectivo que generalmente provocan afectaciones en el área conductual, de ahí la importancia de recibir apoyo psicológico para que el doliente pueda aceptar y adaptarse a su nueva realidad ante la ausencia de lo perdido, recordarlo con afecto, sin desesperación, así como obtener de la situación un aprendizaje.
En este sentido, con el propósito de restaurar su equilibrio emocional -siendo este muy importante para proporcionar una óptima salud mental- debe acudirse a sesiones de psicoterapia, es decir debe echarse mano del enfoque cognitivo conductual, que coadyuve a la mejora. Recibir apoyo psicológico es de gran importancia para intervenir en la elaboración adecuada del duelo, teniendo en cuenta que si este no es intervenido a tiempo, se puede llegar a transformar en un problema emocional y hasta un posible trastorno patológico; se debe ayudar a reconocer y a aceptar la pérdida del ser amado por separación, que la privan de sentirse bien en el aquí y en el ahora, brindándole las herramientas necesarias para afrontar de forma asertiva las situaciones que le afectan de manera negativa, en diferentes áreas de su vida.










