Autonomía del alumno en su aprendizaje

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]

En la promoción de diversas ofertas educativas que utilizan la modalidad de educación a distancia, se señala como una de sus características el que se promueve la autonomía del alumno en su aprendizaje. Se es autónomo cuando la persona es capaz de gobernarse a sí misma y es menos gobernado por los demás. La esencia de la autonomía es que las personas lleguen a ser capaces de tomar sus propias decisiones, considerando la mejor acción a seguir que concierna a todos.
La heteronimia en el campo intelectual, significa seguir los puntos de vista de otras personas en forma acrítica, creer en lo que se dice aunque no sea lógico. Cuando se contrastan los puntos de vista, se da sentido a construcciones, se fundamentan razonamientos y opiniones, se negocian soluciones a determinados problemas, así es que se logra autonomía intelectual. La creación de una teoría nueva es un ejemplo extremo de autonomía intelectual.
Sin embargo, se debe reconocer la importancia de los otros en este proceso de construcción de la autonomía intelectual, ya sea a través de la interacción y el intercambio y contraste de los puntos de vista o en el momento en que se vale de las ideas de otros para hacerlas propias, en este aspecto se reconocen los aportes del aprendizaje socio-cultural. Desde otra perspectiva -pero complementaria a la señalada- se refiere a la autonomía en el aprendizaje como aquella facultad que le permite al estudiante tomar decisiones que le conduzcan a regular su propio aprendizaje en función a una determinada meta y a un contexto o condiciones específicas de aprendizaje. Por tanto, una persona autónoma es “aquella cuyo sistema de autorregulación funciona de modo que le permite satisfacer exitosamente tanto las demandas internas como externas que se le plantean”.
En la base de la definición de autonomía, se halla la posibilidad del estudiante de aprender a aprender, que resulta de ser cada vez más consciente de su proceso de cognición, es decir: de la meta cognición. La meta cognición es un proceso que se refiere al conocimiento o conciencia que tiene la persona de sus propios procesos mentales (sobre cómo aprende) y al control del dominio cognitivo (sobre su forma de aprender). Ambos se orientan al servicio de una mejora del estudio personal que le conduzca a resultados satisfactorios de aprendizaje.
En cuanto al conocimiento metacognitivo o estratégico, puede referirse a la persona (conocimiento que tiene sobre lo que sabe, así como de sus propias capacidades y de las personas con los que se relacionará mientras aprende), a la tarea (conocimiento de las características y dificultades específicas de una tarea o actividad, así como de las estrategias para llevarla a cabo) y al contexto (variables del entorno, su naturaleza, posibilidades y limitaciones). Aunado a este conocimiento, se dice que la persona tiene una capacidad de control sobre sus procesos cognitivos, que se observa en la capacidad de autorregulación utilizada por ella en las situaciones de aprendizaje que debe enfrentar, siendo capaz de planificar, supervisar y evaluar su propia actuación.

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