La ira y la técnica de reestructuración cognitiva
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
Actualmente se cuenta con un alto índice de adolescentes agresivos, que demuestran esta conducta en cualquier lugar y momento de la vida diaria y repercute en los miembros de su familia o amistades. Ocasionan problemas sin saber cómo resolverlos, porque en determinados momentos esos pensamientos se apoderan de sus actitudes y, en algunos casos, la expresión de ira no solo puede ser demostrada de manera externa sino también interna y trae consigo otro tipo de enfermedades.
La ira es una emoción humana normal y es la manera en la que el subconsciente libera su tensión emocional y mental; en varias ocasiones puede quedar fuera de control y tener conductas inapropiadas, debido a que la adolescencia es una etapa del ser humano en la que se pueden llegar a sentir agobiados por la intensidad de sentimientos u opiniones y aún más al poseer pensamientos negativos, lo cual dificulta el manejo de los mismos.
La técnica de reestructuración cognitiva, es una de las mejores en psicoterapia para trabajar con ello, debido a que busca reemplazar pensamientos negativos e impulsivos, por pensamientos más racionales.
Dicha técnica, ayuda a que el adolescente pueda identificar los pensamientos que producen malestar y sustituirlos por unos más apropiados -según como ellos mismos lo evalúen- aunque estos sean válidos o no; esto puede variar de acuerdo a la edad que posee cada individuo.
A fin de realizar tal empresa, se debe reconocer el egocentrismo en los adolescentes, puesto que ellos llegan a sentir que nadie los comprende, porque tienden a manejar un estado de ánimo muy variado, es decir: los adolescentes se expresan según como estén viviendo o depende de lo que hayan pasado; de ahí la importancia de encontrar el desencadenante de la ira, para verificar el motivo por el cual ellos pueden llegar a descontrolarse, y así poder buscar alternativas de control.
De esta manera, las técnicas aplicadas para moderar y regular a la ira, consisten en desarrollar tareas de concientización, exploración y modificación, buscando soluciones y brindando alternativas de comportamiento, para que no se visualicen situaciones bajo una generalización excesiva o de manera minimizada.
Cabe señalar que, en la mayoría de los casos, cuando se trabaja control de ira es importante incluir dentro de un tratamiento las respiraciones correctas y la relajación muscular. En el momento en que se aplica esta técnica, debe estar contemplado que los adolescentes se encuentren con entusiasmo, que sigan las instrucciones porque resulta difícil al momento de llevarlo a la práctica por el nivel de madurez que poseen y en lugar de favorecer puede afectar y el resultado no puede ser tan favorable como lo fue en la sesión cuando se aplicó la técnica.










