Hábitos de vida saludable: respuestas contextuales
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
Los hábitos de vida saludable se relacionan con la noción de bienestar, pues son actitudes y patrones de conducta relacionados con la salud, que inciden positivamente en el bienestar físico, mental y social de la persona que los adquiere.
En la actualidad, dichos hábitos forman parte de la discusión acerca de la calidad educativa, pues incorporan una serie de conductas autodeclaradas vinculadas con un estilo de vida adecuado, tomando en cuenta las elecciones y el entorno de las personas, es decir: hábitos alimenticios, hábitos de vida activa y hábitos de autocuidado.
Los hábitos corresponden a respuestas contextuales que suponen en las personas la repetición de comportamientos o acciones en la vida diaria. Para, la intencionalidad y el comportamiento pasado alternan su participación como predictores de acciones futuras, pues en las situaciones que facilitan el desarrollo y ejecución de hábitos, el comportamiento pasado aparece como un fuerte predictor, mientras que en aquellas que no favorecen la aparición de hábitos, el comportamiento pasado juega un rol menor como predictor, en tanto que la intencionalidad se fortalece.
A su vez, la modificación de hábitos dañinos requiere de la modificación del entorno o de las señales que promueven la aparición de estas acciones. Para ello, la elaboración de un plan resulta útil para ayudar a las personas a recordar sus intenciones de cambiar ciertos hábitos, sobre todo si está siempre accesible, verbigracia, los hábitos alimenticios incorporados a temprana edad influyen de manera considerable en el bienestar y desempeño escolar de niños y jóvenes, permitiendo reducir el impacto de enfermedades crónicas en la adultez; intervenciones efectivas incluyen la promoción de alimentos saludables en escuelas, reducción de precios de alimentos saludables, entrega de información nutricional e involucramiento de las familias en el consumo de alimentos.
Por otro lado, la actividad física es un área que provee a los sujetos de instrucción y conocimiento en relación con la actividad y estado físico, orientada a la adopción de estilos de vida saludables y físicamente activos. En su definición caben actividades diversas, como: clases de baile, ejercitarse en un gimnasio, jardinear, jugar fútbol, mover cajas y caminar.
Por otro lado, el escenario del autocuidado sugiere trabajar desde un concepto integral, que suponga destrabar los prejuicios y estereotipos que rodean a la educación sexual, estableciendo un clima de confianza con los estudiantes que permita prevenir prácticas de riesgo en adolescentes. Respecto del consumo de drogas, se sugiere revisar la relación de estos comportamientos con los contextos familiares, la autoestima y la integración y participación de la comunidad, para enfrentar los efectos nocivos que tienen estas prácticas para el desarrollo físico y psíquico de los educandos.










