¡Fíjese, comadrita!
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
-Me dio muy duro el Covid. Sigo viva: ¡bravo! Solo me quedó la falta de aire. Fui al doctor y me dijo que no me podía asegurar si yo vaya a mejorar.
Aclaro que la mayoría lo hacen y aunque no lo hagan, todos se descuidan y entonces te dañas más y no te recuperas.
Se me metió entre ceja y ceja.
Me pusieron las vacunas que les llaman de mensajeros RNA, no mencionaré laboratorios, es hacerle promoción, son las más caras y difíciles de conservar.
Nos las aplicaron a los mayores
para protegernos.
Han dicho y demostrado
que por lo menos a mil
les produjo trombos,
miocarditis,
daño vascular.
Que falla la inmunidad,
favoreciendo
neoplasias invasoras.
Ahora, que quien está dañado
se pone peor.
¡Eso pasa con todos,
no solo con el Covid!
Si aprendemos, viviremos
más enteros.
Además, el Covid y vacunas se pueden alojar en 98 partes del cuerpo, casi 99. El cuerpo tiene muchas más partes y si va por su circulación y por sus vasos, díganme:
¿Qué órganos se van a salvar?
Los que no tienen irrigación.
No órganos, sino parte de ellos, mínimo tres tejidos: en testículos los tubos seminíferos donde se forman los espermatozoides, canalículos de la mamá y una de las membranas oculares.
Por eso, cuando te patean el testículo, golpean el ojo o machucan el seno, se puede producir una inflamación muy seria (granulomatosa). Hasta parece neoplasia maligna, va a provocar que te sientas mal acabado.
Hay muchas variedades de Covid.
Se mueren pocos miles en el mundo.
¿Será?
¿No los ocultan?
¿O nos vale?
Si te ocultan algo
y te cuidas,
¡está de más la ocultada!










